No tenía más de cuarenta años pero su rostro revelaba la desolación
y el enorme vacío de quien llegó al final del laberinto y no tiene en qué o en
quién confiar, alguien de cuyos labios pueda escuchar una voz de aliento.
Comenzó a practicar el ocultismo por dos razones: la primera, procurando que su
esposo infiel regresara a casa transformado, y la segunda, para salir de la
crisis económica. “Nada resultó. Mi marido se fue con la amante y la crisis
económica en casa es cada vez más profunda”, dijo.
Sorprende que millares de personas
en todos los países vuelvan
su mirada y confianza
al ocultismo... Dios aún así
les ama...
Durante las noches no podía conciliar el sueño. Y si la somnolencia
la vencía, despertada sobresaltada con la sensación de que seres horribles y
gigantes querían ahogarla. Pensó que quizá la asaltaba una crisis de nervios, pero la
medicación no sirvió de nada. Luego que un hecho traumático la perseguía, pero
el sicólogo no tuvo una respuesta para sus múltiples interrogantes.Lucía reconoció, tiempo después, que su crisis tenía origen en las
actividades ocultistas. Y llegó a esa conclusión desde el momento en que las
ideas suicidas comenzaron a gobernar sus pensamientos. No creía posible salir
del laberinto.Las cadenas se rompieron cuando dio tres pasos: el primero,
reconocer que sólo Cristo Jesús tenía el poder para hacerla libre; el segundo,
renunciar en oración a toda puerta abierta, y el tercero, permitir que
Jesucristo gobernara su existencia.“Al comienzo el demonio me decía que iba a matarme. Sin embargo,
Dios es más poderoso y no solamente me guardó sino que me hizo libre”, relató
tiempo después de ser ministrada en procura de ser libre de las ataduras.
Un crecimiento inusitado del ocultismo
El ocultismo ha estado presente en la historia de la humanidad. Ha
sido la estrategia preferida de Satanás para engañar al género humano y
precipitarlo a una espiral sin fondo. Europa es hoy uno de los fortines donde
las prácticas ocultistas y el satanismo toman fuerza cada nuevo día. Lombardia y Piamonte, en el norte de Italia, Lazio en el centro, y
Sicilia en el sur son las regiones donde el satanismo está más extendido, pero
abunda en toda Italia. “Solamente en la diócesis siciliana de Montreal se han
robado hostias y objetos sagrados en cuatro iglesias en los últimos tres meses,
que después son utilizados durante ceremonias y misas negras”, informó el
diario ABC de España.
Muchos definen a Sicilia como el paraíso del diablo y el paraíso de
los exorcistas, teniendo en cuenta la extraordinaria concentración de
sacerdotes que se dedican a esta práctica. La isla tiene el número más alto de ministros oficialmente
designados por los obispos para combatir el demonio: unos 100 exorcistas hay en
toda Italia, 20 de ellos se encuentran en Sicilia.
El profesor Tullio Di
Fiori, estudioso del fenómeno en Sicilia, comenta que las sectas del diablo
aumentan y son más difíciles de controlarlas, porque son muy cerradas y, además, la tecnología ha complicado las cosas: «Los jefes de las
sectas utilizan internet para organizar las ceremonias, creando blogs donde
hablan mediante códigos con los adeptos y después los desactivan. Las sectas
–añade- no son muy distintas de la Cosa Nostra, a la hora de la captación de
miembros. Antes del rito de iniciación, el jefe se asegura que podrá fiarse de
él. La mafia no tolera a los arrepentidos, y el mismo discurso vale para los
gurús de las sectas».
De acuerdo con el criminólogo, Alfonso Terrana, «El joven que entra
en una secta vive a menudo una situación familiar problemática. Para muchos,
adorar al diablo es una forma de rebelarse contra el sistema».
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