jueves, 29 de octubre de 2015

Venciendo el mundo de las tinieblas en el poder de Jesucristo

¿Cómo llegó a ser cristiano? Zin Ablanp se lo preguntó una y mil veces mientras daba vueltas en su celda de nueve metros cuadrados, en una prisión de Pekín. El lugar era lúgubre y frío. En particular durante las noches se le dificultaba dormir. Tosía mucho y daba vueltas a uno y otro lado de su cama sin lograr conciliar el sueño hasta altas horas de la madrugada.



Jesucristo nos asegura la victoria

en la lucha contra las tinieblas...


Al meditar en el asunto de las razones que lo cautivaron en Francia, a comienzos del siglo pasado, para llegar a abrazar el cristianismo como religión estilo de vida, no podía menos que concluir que había sido el descubrir en Jesús de Nazareth un líder auténtico, un Dios fiel y el poder transformador de vidas.

Tuvo un encuentro personal con el Salvador en un círculo de estudio bíblico, promovido por unos cristianos luteranos. Le atrajo no solo el tema sino las actividades que promovían. Alrededor sólo veía un sistema licencioso que no conducía a ninguna parte. En esta línea de pensamiento práctico le pareció auténtica, una respuesta a sus interrogantes.


Fue enviado como misionero a China y allí comenzaron sus infortunios. Las persecuciones y las tribulaciones caían como fuertes goterones de lluvia. No por un día, sino por meses, años. Estuvo doce años preso. El gobierno comunista argumentaba que era prisionero político. Negó siempre que tuviera un cariz religioso.

Zin Ablanp fue retenido veintidós veces, después de que salió del penal. Siempre encontraban un motivo diferente. ¿La razón? Predicaba a Cristo Jesús y tal filosofía, contraria al ideario de Mao Tse Tung era nociva al sistema.

Murió de buena vejez. Golpeado por la vida, pero con la firme convicción de haber cumplido su labor. Los sufrimientos forjaron su carácter y le tornaron un hombre fuerte ante la adversidad.

¿Por qué las persecuciones y las tribulaciones?

Aunque nos duela admitirlo, las persecuciones y las tribulaciones están estrechamente ligadas a la vida de un cristiano. Si estamos sirviendo a Dios fielmente, quizá nos preguntamos, ¿a qué obedecen entonces tales circunstancias? Y la respuesta es una sola: las dificultades que minan nuestro camino, son propiciadas en algunos casos por Satanás y otras, producto de la cotidianidad. En todos los casos forjan nuestro carácter. Nos llevan a desarrollar el potencial de vencedores con el cual fuimos creados por Dios.

El Señor Jesús advirtió que se producirían. “En ese tiempo, los estregarán para que los castiguen y los maten. Todas las naciones los odiarán a ustedes por ser ustedes mis seguidores. Ene esos días, muchos creyentes perderán la fe, se entregarán unos a otros a las autoridades y se odiarán unos a otros. Habrá muchos falsos profetas que vendrán y engañarán a la gente. Pero el que se mantenga hasta el final será salvo.”(Mateo 24:9-14. La Palabra de Dios para todos).

El amado Hijo de Dios advirtió que este hecho ocurriría en los tiempos finales. Sin embargo ha ocurrido desde el comienzo de la iglesia cristiana. Lo significativo es que hoy día se están produciendo condiciones cada vez más adversas.

Persecución, Tribulación y paciencia

Hay tres términos sobre los que estaremos utilizando en el estudio bíblico y que es necesario identificar claramente:

1.- Persecución.- Proviene del griego diogmos y traduce poner en fuga, ahuyentar (en el sentido literal pero también en el figurado). En el contexto bíblico tiene la significación de aquél a quien las circunstancias lo llevan a huir sin querer retornar.

2.- Tribulación.- Proviene del griego thlipsis y vertido al español es enfrentar antagonismo con las personas. Sufrimiento a causa de la presión de las circunstancias. Estar angustiado.

3.- Paciencia.- Proviene del griego hupomone que traduce perseverancia y “esperar en”.

Las persecuciones están estrechamente relacionadas con las tribulaciones que experimenta el cristiano porque así trate de ignorarlo, el peso del problema es tal que afecta su ser emocional y físico.

Un sistema contra el cristiano

El sistema que nos rodea no es cristiano, así pose de serlo. Está guiado por parámetros de mundanalidad. Y está en abierta oposición a quienes profesamos fe en el Señor Jesús. El Hijo de Dios anunció que la oposición provendría de las personas alrededor pero también de los Estados. Paralelamente dijo, se presentarían divisiones que podrían tropiezo a la fe de los genuinos creyentes.

Cuando miramos a la iglesia del primer siglo encontramos que a partir de la muerte del diácono Esteban “empezó una gran persecución (gr. diogmos) contra la iglesia de Jerusalén. Toda la iglesia huyó a diferentes lugares de Samaria. Sólo los apóstoles se quedaron en Jerusalén.”(Hechos 8:1. La Palabra de Dios para todos).

Es evidente que todos predicaban el evangelio en medio de gran adversidad. Tiempo después Pablo y Bernabé exhortaron a los cristianos permanecer firmes en Cristo y les anunciaron que debían enfrentar tribulaciones (Hechos 14:22). Aunque todo en derredor se derrumbaba, todos siguieron fieles a Jesús el Señor, en su fe.



Como cristianos estamos llamados

a la victoria espiritual...


Una situación que se intensifica

Cada día es más complejo ser cristiano. Las presiones que abundan alrededor del cristiano ejercen presión: primero, para que vuelva atrás y, segundo, para que entre en un estado de estancamiento que le impida su crecimiento personal y espiritual.

Muchas de las circunstancias adversas podemos modificarlas, otras no. En éste último caso nos corresponde afianzarnos en Jesucristo para seguir adelante.

No podemos ilusionarnos con la idea de que todo terminará pronto. Por el contrario, las Escrituras dejan en evidencia que millares de cristianos experimentarán una situación angustiosa. En el Apocalipsis encontramos un hecho sorprendente que relata el apóstol Juan: “Entonces uno de los ancianos me pregunto:--¿Quiénes son los que están vestidos de blanco y de dónde vienen? Yo le respondí:--Usted lo sabe, señor. Entonces me dijo:--Son los que han pasado por un gran sufrimiento. Han lavado sus ropas y las blanquearon en la sangre del Cordero.”(Apocalipsis 7:13, 14. La Palabra de Dios).

¿Qué hacer cuando nos enfrentamos a las persecuciones y las tribulaciones?

Para enfrentar exitosamente las persecuciones y tribulaciones es fundamental que mantengamos una estrecha dependencia de Dios. Si marchamos asidos de su mano, podremos permanecer firmes, sin que el peso de las presiones nos lleve a un revés personal y espiritual.

El Señor Jesús dijo: “Yo les dije esto para que encuentren paz en mí. En el mundo ustedes tendrán que sufrir (gr. Thlipsis), pero ¡Sean valientes! Yo he vencido al mundo.”(Juan 16:33. La Palabra de Dios para todos).

Es probable que esté atravesando por un momento difícil. Ha pensando que está solo, abandonado a su suerte. ¡Se equivoca! El Señor Jesucristo está de su parte, pero es necesario que acuda a Él y se fortalezca en su poder, como escribió el apóstol Pablo: “Puedo enfrentar cualquier situación porque Cristo me da el poder para hacerlo.”(Filipenses 4:13. La Palabra de Dios para todos).

Si usted está firme en Cristo, tiene dos alternativas. La primera, ceder y doblegarse ante las persecuciones –que pueden estar representadas en hostigamientos en su hogar o sitio de trabajo--, y la segunda, tomarse fuerte de la mano del Maestro, fortalecerse en Él y disponerse a seguir adelante, sin que lo diezmen las condiciones difíciles que encuentre a su paso.

El apóstol instruyó a los cristianos de Roma en el sentido que no permitieran que su vida encallara como un barco en un banco de arena (Romanos 8:35-37). Les dijo además que era esencial permanecer en la fe, como paso para no caer:"Alégrense en la esperanza, tengan paciencia (gr. hupomone ) en las dificultades y sean constantes en la oración.”(Romanos 12:12. La Palabra de Dios para todos).

Y usted, frente a la evidencia de que las persecuciones y las tribulaciones estarán a la orden del día, ¿qué decisión adopta?¿Permanecer firme en Cristo o someterse a las dificultades? Piénselo detenidamente. Recuerde que usted y yo fuimos llamados a ser vencedores y no derrotados, cualquiera que sea la situación que enfrentemos...Amen.


Venza sobre un mundo de tinieblas...

Lo que menos esperaron encontrar las autoridades en aquél ducto de aguas lluvias, era una capilla en la que jóvenes estudiantes dedicaban noches enteras a adorar a Satanás. Un recinto oscuro, apenas visible por la tenue luz de velas que tenían calaveras por candelabros, y que resaltaban paredes pobladas de símbolos esotéricos.

En Jesucristo tenemos asegurada la victoria

en la lucha contra el mundo

de las tinieblas...


“Santo Dios” se atrevió a decir el oficial a cargo, sin dar crédito a los restos de alcohol, marihuana y objetos cortopunzantes que formaban parte de sus rituales, los que utilizaban con desenfreno en insólitas prácticas para alabar al príncipe de las tinieblas.


El oficial Eliécer Santos relataría después a la prensa, que no podía concebir que en pleno siglo veintiuno ocurrieran hechos de este género. “Pensé que eran sólo novelas de terror o de misterio, pero no que se dieran en nuestro tiempo” , explicó.


El operativo realizado en La Paulina de Montes de Oca, Costa Rica, puso en evidencia una creciente adoración de lo oculto por parte de una juventud rebelde, que encuentra en el satanismo una forma de expresar su inconformidad con los principios y reglas impuestos por la sociedad.


Asedio creciente del ocultismo


Hoy día muchos niegan la existencia de un mundo oculto. Consideran que se trata de mera superstición en un siglo en el que los avances científicos sorprenden cada vez por su ingeniosidad. Y mientras cierran los ojos a la realidad, se abren a corrientes filosóficas y de pensamiento que encierran mucha maldad. Sutilmente la perversidad está tomando fuerza en nuestra sociedad.


Sin embargo los cristianos debemos permanecer alerta. Tenemos claro que “... no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”(Efesios 6:12).


¿Cómo hacerle frente? Con oración y una estrecha relación con el Señor Jesucristo. La Biblia dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”(Santiago 4:7).


Recuerde: Con el poder de Dios ¡Tenemos asegurada la victoria! Pero es necesario dejar la actitud defensiva y pasar a la actitud ofensiva en los ataques de Satanás, que ya fue derrotado por Jesucristo y en cuya contra, vamos en forma directa.


No podemos permitir que, por nuestra pasividad, el diablo y sus huestes sigan avanzando a pasos agigantados. La batalla también lo toca a usted, a su familia y a su economía.


¡Hoy puede comenzar una nueva vida!


Recuerde que usted puede comenzar hoy una nueva vida. Basta que reciba a Jesucristo en su corazón. Es sencillo. Puede hacerlo mediante una oración sencilla. Dígale: “Señor Jesucristo, te recibo en el corazón. Gracias por perdonar mis pecados y darme una nueva oportunidad. Desde hoy quiero ser diferente. Haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”.


Por último tengo tres recomendaciones. La primera, que haga de la oración un principio de vida diaria. La segunda, que lea la Biblia para que aprenda en ella principios dinámicos que le llevarán al crecimiento personal y espiritual, y la tercera, que comience a congregarse en una iglesia cristiana. 

VÍCTIMAS DE MIEDO, ANSIEDAD Y DUDA

SAN MATEO 14:30-31
"Pero al ver el fuerte viento, tuvo MIEDO; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de POCA FE! ¿Por qué dudaste?"

 Pedro es el discípulo de este pasaje bíblico. En el momento de la crisis ante el peligro, tuvo MIEDO, se llenó de ANSIEDAD a tal punto que se debilitó en la FE, entonces dio lugar a la DUDA. Jesús lo reprende duramente. Veamos por qué.

 Cuando hay peligro (MIEDO), la inseguridad (ANSIEDAD) aparece, y si fallamos en la FE (DUDA), la CRISIS ESPIRITUAL se establece.


IDENTIFICANDO EL ENEMIGO

 En ese momento nos INVADEN todos esos pensamientos y sensaciones negativos que van tomando tamaño y forma en nuestra mente y nuestro cuerpo, hasta que se apoderan de nosotros y nos dominan psíquica y físicamente.

 MIEDO es una reacción natural como la ANSIEDAD, pero cuando excede los niveles normales y se torna neurótico, obsesivo, excesivo, entonces podemos estar seguros que estamos tratando con un demonio, un espíritu de MIEDO que está manipulando la persona que es su víctima.

 Pedro estaba siendo víctima de una "batalla en su mente", Jesús estaba probando su FE, también estaba enseñando algo nuevo a Pedro y a todos nosotros... practicar la FE es DECIDIR SI LE CREO A DIOS O NO. Pedro se debilitó en la FE y dio lugar a la DUDA. Hizo más caso a los argumentos que lo invadían, que a lo que Jesús le había dicho. Ver versículo:

HEBREOS 6:11
 "Pero SIN FE es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios CREA que le hay..."

2º CORINTIOS 10:5
 "Derribando ARGUMENTOS y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo PENSAMIENTO a la obediencia a Cristo."

SANTIAGO 1:6-7
"Pero pida CON FE, no dudando nada; porque el que duda... No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor."

 Toda la Biblia, de principio a fin, enseña que la DUDA es maligna y que Dios la reprueba. Porque la DUDA es LO OPUESTO A LA FE. Hay Espíritu de FE y espíritu de DUDA. Ejemplo: Cuando decimos "si Dios quiere" estamos apoyando nuestras acciones en la voluntad de Dios, cuando alguien dice "por las dudas" se está apoyando en la voluntad de los demonios.

 La FALTA DE FE (incredulidad) y la POCA FE (duda), es pecado delante de Dios.


ALMA NUEVA, CASA NUEVA

 MIEDO, ANSIEDAD Y DUDA son el equipo de guerra más eficiente de Satanás. Trabajan al mando de un ejército de demonios soldados muy armados, muy unidos y muy organizados. Trabajan coordinadamente con un mismo fin y tienen una determinación inalterable. NADA los desvía ni saca de su propósito: DESTRUIR UN CRISTIANO MÁS.

 Estos tres demonios tienen su estrategia de guerra y combate muy bien definida. En el 99,99% de los casos actúan EXACTAMENTE DE LA MISMA MANERA. Los cristianos ya lo saben y muchos aseguran que ya los conocen, pero como los cristianos no son tan listos ni eficientes como los demonios, están una y otra vez cayendo en las mismas trampas hace años...

 Conozcamos esta técnica del enemigo y estemos atentos, para no caer nosotros y para advertir a nuestros hermanos del peligro.

1 JUAN 4:18
 "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor."

 Cuando el demonio del MIEDO se manifiesta y nosotros accedemos a él, ANSIEDAD que es un demonio "altamente estratégico", invade nuestra MENTE y DESATA SOBRE NUESTRA CABEZA  UN BOMBARDEO DE MALOS PENSAMIENTOS Y ARGUMENTOS NEGATIVOS (dardos de fuego del maligno, Efesios 6:16).

 En casos extremos o reiterados en una misma persona, estos bombardeos se tornan ATAQUES DE NERVIOS, ATAQUES DE PÁNICO, ATAQUES DE FOBIAS, ATAQUES DE AMNESIA, ATAQUES EPILÉPTICOS, ATAQUES DE VIOLENCIA y otros ataques...

 Cuando nos debilitamos, dejamos que este demonio ANSIEDAD, SE INSTALE y ABRA PUERTAS ESPIRITUALES A OTROS DEMONIOS que también ingresan y se instalan en nuestra ALMA.

 El primero que llega es DUDA, un demonio que tiene mucha INFLUENCIA. DUDA tiene muchos demonios a su servicio que entran con él. DUDA es un demonio de mucha inteligencia, conoce toda la Biblia de memoria y su tarea principal es desacreditar todo lo que Dios dijo y dice. 

 DUDA trabaja para un demonio de rango mayor que es INCREDULIDAD "EL HOMBRE FUERTE" (San Mateo 12:29), este es un demonio SUPERIOR, en muchos casos su ejército de demonios se identifica como LEGIÓN porque son muchos (San Marcos 5:9).

 Cuando el cristiano ya está bajo control de DUDA y sus demonios, se instala INCREDULIDAD. Este demonio de rango mayor desea acondicionar su "casa nueva" (alma del cristiano) entonces invita sus "amigos" SIETE PEORES QUE ÉL, para que lo ayuden con la tarea. (San Lucas 11:26)

 El primer amigo de INCREDULIDAD que entra y se instala se llama MENTIRA, paso seguido se mete ODIO, éste tiene un fuerte aliado que es RENCOR, éste llama su amigo IRA que es amigo de VIOLENCIA, quien se trae consigo CONFUSIÓN Y CONTIENDA, entre los más destacados invitados aparece ADULTERIO Y FORNICACIÓN, y así sucesivamente... estos demonios y otros tantos más van llegando y entrando a medida que LA PERSONA LOS DEJA ENTRAR y hacen un estrago notable en todas las áreas de la vida del cristiano.

 La tarea de los demonios es gradual y absolutamente destructiva. Primero atacan en la mente y en los sentimientos de la persona, después en su cuerpo (enfermedades, accidentes, violencia), luego en sus relaciones (matrimonio, amigos, hijos, compañeros de trabajo) y después en sus actividades. Todo queda destruído. Muchos cristianos víctimas de esta estrategia de demonios llegan al punto de confesar que "Dios no existe" "Dios no me ama" "Dios ya no me perdona".

 Se sabe y es comprobado que los cristianos que sufren este tipo de ataque progresivo y masivo de demonios y no los tratan a tiempo, terminan con problemas mentales muy serios: dementes, locos, ceniles, amnésicos, psicóticos, esquizofrénicos, etc. La mayoría los internan en hospitales psiquiátricos, muchos se suicidan y otros están presos por graves delitos contra otras personas.


RESCATADOS PARA RESTAURACIÓN

San Mateo 14:31
"Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de POCA FE! ¿Por qué dudaste?"

 Pedro falló la primera parte de la prueba... había caído... pero aún no había perdido la batalla. Jesús estaba delante de él, observando...

 ¿Qué hizo Pedro? INMEDIATAMENTE REACCIONÓ A LA PRESENCIA DE CRISTO, EVALUÓ Y ENTENDIÓ SU SITUACIÓN, Y CLAMÓ AL ÚNICO QUE PODÍA SALVARLO EN ESE MOMENTO.

  TODO LO QUE SUCEDE EN LA VIDA ESTÁ DELANTE DE DIOS Y DE NUESTRA DECISIÓN.

 La mente humana es lo más rápido que pueda existir. La mente humana desafía la ley de tiempo y espacio porque se mueve en niveles de espiritualidad (no son solamente impulsos de electricidad, como lo explica la ciencia). La mente humana escudriña en fracción de segundo toda una vida, escudriña todo lo que existe, escudriña el alma, escudriña los misterios de Dios, saca conclusiones que se podrían decir instantáneas... pero en verdad todo lo que sucede en nuestra mente, tiene un tiempo y un propósito delante de Dios, todo está asociado a nuestro poder del LIBRE ALBEDRÍO. Ese poder nos lo ha dado Dios y debemos usarlo bien. NO HAY ARGUMENTO que justifique temer, afanar, dudar... Dios conoce el corazón del hombre y lo pone a prueba. En todo!!!! Dios quiere que sus hijos se capaciten, se perfeccionen, salgan aprobados.

 El diablo quiere engañar al cristiano haciéndolo creer que él es "una pobre víctima de las circunstancias y de las personas que lo rodean" porque en esa mentira condicionada la persona NO PUEDE RECONOCER sus errores y su pecado, le pone la culpa a otros, no se puede ARREPENTIR. No puede acercarse a Dios y arreglar cuentas con él, pues siempre piensa que nadie lo entiende, que ni Dios lo entiende. Esta persona está con su mente CAUTERIZADA, ATADA, CEGADA. Necesita ORACIÓN DE INTERCESIÓN Y LIBERACIÓN. Cualquiera de nosotros tiene LIBRE ALBEDRÍO. Debemos aprender a decidir siempre para el BIEN y no para el MAL.

 Yo decido si quiero creer a Dios o no.
 Yo decido si dejo que entren demonios a mi mente o no.
 Yo decido si cometo pecado o no.
 Yo decido si camino con Cristo o no.
 Yo decido si perdono o no.
 Yo decido si voy a vivir ansioso o no.
 Yo decido tener victoria o no.
 Yo decido...
 Yo decido...

 Si yo decido SEGUIR A CRISTO, Jesús me dará VIDA NUEVA.
 Si yo decido VOLVER A CRISTO, Jesús me dará UNCIÓN NUEVA.
 Así de sencillo.


IMPORTANTE

 Si usted o alguien que usted conoce, es víctima de estos poderes espirituales malignos y entiende que usted sólo no puede enfrentar esta situación y necesita ayuda, debe buscar inmediatamente sus pastores. Si no se congrega en ninguna iglesia, busque cuanto antes un ministro que usted conoce de su confianza, para que le ministre LIBERACIÓN y le auxilie y le oriente en la RESTAURACIÓN.

 La consejería, por muy acertada que sea, jamás puede sustituir la ministración directa del Espíritu Santo. Todo lo que se aprende en estos estudios de Liberación y Guerra Espiritual son asesoramiento y conocimiento para que usted sepa qué hacer y cómo hacer. No haga prácticas espirituales a solas o con cristianos inexperientes. Busque la ministración seria y segura de los SIERVOS DE DIOS.

 La Biblia enseña que miedo, ansiedad y duda siempre estarán intentando atacar y estorbar la vida del cristiano, que son parte de la batalla y del crecimiento espiritual. Pero no debemos TEMER, no debemos AFANARNOS, no debemos DUDAR... Practiquemos la FE y la comunión en el Espíritu Santo, entonces veremos como esos tres "intrusos" van a mantenerse BIEN LEJOS de nuestras vidas y de nuestros territorios.

 No debemos acceder a sus ataques y amenazas, no tienen poder ni autoridad contra nosotros, no pueden hacer nada!!!! si somos de Cristo... si estamos con Cristo... DIOS ESTÁ EN EL CONTROL. HAY VICTORIA EN EL NOMBRE DE JESÚS.

FILIPENSES
4:6 Por nada estéis afanosos,
sino sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego,
con acción de gracias.
4:7 Y la paz de Dios,
que sobrepasa todo entendimiento,
guardará vuestros corazones
y vuestros pensamientos
en Cristo Jesús.





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Victoria a través de la oración

      Dios nos lleva a un nuevo nivel en la vida espiritual

Sobre la oración se ha escrito mucho. Basta que vaya a una librería cristiana para que pueda apreciar la infinidad de títulos y de autores que versan sobre cómo orar y las estrategias para ser eficaces cuando vamos a la Presencia de Dios. Ahora, ¿realmente sirven todos esos textos? Sin duda que sí, entonces, ¿por qué nos avanzamos? Porque hay una enorme brecha entre conocer cómo y vivir el cómo.




Hasta tanto logremos superar esa brecha, probablemente no daremos pasos sólidos para experimentar crecimiento en nuestra espiritualidad. De lo contrario, sin duda, nos moveremos en un desasosiego permanente, sin poder llenar el vacío que representa no poder sostener una relación íntima y edificante con el Dador de la vida.




Si ha caminado por ese sendero de búsqueda que parece interminable y a primera vista se aprecia que se pierde en un horizonte lejano, llegó al lugar apropiado.




Llegue a una conclusión: Quizá no sabe orar y ¡necesita aprender! Creo que todos hemos pasado por ese momento decisivo en nuestra vida espiritual. Y cuando dejamos de lado todo viso de orgullo para dar paso a contemplar la posibilidad de que si bien no sabemos orar, deseamos aprender cómo y reconocer que quien puede ayudarnos es Dios mismo.




Dios nos ayuda a orar como debemos




Al dirigirse a los creyentes de Roma en el primer siglo, que sin duda experimentaban al igual que nosotros inquietud sobre cómo orar, el apóstol Pablo sentó las bases del principio más maravilloso que podemos aplicar a nuestra espiritualidad devocional: Dios nos enseña a orar.




Él escribió: “Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes,  en armonía con la voluntad de Dios.”(Romanos 8:26, 27. NTV)




¿Se ha preguntado alguna vez si su oración está llegando a la Presencia del Señor? Creo que a todos nos ha ocurrido. Es una expectativa que quisiéramos colmar, con esa misma ansiedad de quien espera que toquen a la puerta de su apartamento y un cartero con rostro sonriente le saluda y luego le dice: “Aquí Dios le envía un mensaje”. Usted mira el sobre, cuidadosamente acomodado, y sabe que ahí está la respuesta pero al mismo tiempo una amalgama de sentimientos le lleva a sentir temor de abrirlo.




¡Dios nos ha enviado un mensaje claro sobre cómo orar! Está en las Escrituras y es Pablo quien lo deja claro: El Espíritu Santo intercede por nosotros y nos ayuda a orar como debiéramos. Es Dios mismo quien nos guía por el sendero apropiado.




Aprendemos del Maestro de maestros




Cuando procuramos cómo orar adecuadamente, y más si estamos desarrollando algún ministerio en la extensión del Reino de Dios, debemos acudir al ejemplo que nos brinda el Señor Jesús y que se consigna en los Evangelios.




Una buena sugerencia es que tome la Biblia y comenzando desde Mateo hasta concluir en Juan, resalte con colores cada uno de los pasajes donde se habla de la oración y de algo que era una disciplina diaria en el Señor Jesús: Orar.




Medite en esos versículos y pregúntese de qué manera puede aplicarlos a su vida. Puedo asegurarle que iniciará un proceso maravilloso de crecimiento espiritual que irá en aumento cada día.




Comience sus jornadas en oración




Con más frecuencia de lo que quisiéramos, estamos muy ocupados con los quehaceres que tenemos escritos en la agenda, pero también aquellos que salen al paso y que nos resultan inevitables.




Abrimos los ojos al sonar la alarma del reloj despertador—lo más probable es que el primer pensamiento sea para Dios--, e inmediatamente tomamos conciencia que llegó la hora de emprender un nuevo día y de atender múltiples compromisos, compromisos que a veces nos esclavizan.




¿Cuál es el primer punto que debemos atender? Sin duda el hablar con Dios, quien guía nuestros pasos y es quien prospera nuestros planes y proyectos cuando los sometemos en Sus manos (Salmo 37:5) Pero, seamos sinceros: No lo hacemos así.




Generalmente saltamos de la cama y emprendemos el ritual de arreglarnos, tomarnos un desayuno ligero e ir al trabajo; nos ocupamos ocho horas o quizá más en la oficina o la factoría, y regresamos cansados para reiniciar el ciclo unas cuantas horas después.




Nuestro amado Salvador  iniciaba su día en oración. El evangelista Marcos relata que: “A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.”(Marcos 1:35. NTV)




¡Claro que las jornadas de Jesús eran intensas, pero aun así, no por ello dejaba de orar! Esa práctica de intimidad con el Padre que era cotidiana en el Salvador, no era cuestión de unas veces y otras no, sino de todos los días, recién comenzaba a amanecer.




Como apreciará, es tiemplo de aplicar modificaciones a nuestra cotidianidad y empezar cada mañana en oración, que sin duda, agrada a nuestro amado Creador. El rey David lo expresó con las siguientes palabras: “Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua.”(Salmo 63:1. NTV).




Es esencial que no solo anhelemos a nuestro Padre celestial como un rapto de emocionalismo, sino con un corazón sincero, y que desarrollemos intimidad con Él emprendiendo cada día con oración.







Tome decisiones, pero con oración




Desconozco cuántas veces ha cometido errores por decisiones equivocadas. En mi caso han sido muchas las veces que fallé al inclinarme por un negocio, un viaje o simplemente una compra doméstica. Minutos, horas o días después me arrepentí. ¡No había nada qué hacer!




Lo más probable es que a todos nos ha ocurrido lo mismo. Nos dejamos guiar por amistades o quizá un promotor comercial. Nos pintan un panorama alentador, que promete mucho. Llegado el momento comprendemos la magnitud del equívoco.




Nuestro Maestro Jesús no tomaba decisiones sin antes consultarlas al Padre. Sus actuaciones estaban rodeadas por oración, como lo leemos en Evangelio de Lucas: “Cierto día, poco tiempo después, Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche.”(Lucas 6:12. NTV)




¿Por qué lo hizo? Porque al día siguiente debía escoger a sus discípulos. Y Él oró sin medir el paso de las horas. Intimidad con Dios. Permanencia en Él.




Un principio que aprendemos para nuestra vida práctica de fe, es orar antes de decidir algo, incluso aquello que nos parezca muy trivial.




Termine sus jornadas en oración




Lo mejor que podemos hacer como discípulos de Jesús el Señor, es comenzar nuestras actividades diarias en oración, pero además, terminar las jornadas en búsqueda del rostro de Dios.




Aun cuando estaba muy cansado, nuestro Salvador lo hacía siempre. No había excusa. El evangelista Mateo lo describe así: “Después de despedir a la gente, subió a las colinas para orar a solas. Mientras estaba allí solo, cayó la noche.” (Mateo 14:23. NTV)




¡Cuántas veces pretextamos estar muy cansados para no orar! No le ha ocurrido a usted solamente. A mí, al vecino, a todos. Y el hecho de tratarse de un comportamiento o hábito común, no significa que sea bueno. Por el contrario, es equivocado y nos lleva a errores, por con Dios iniciamos el día y con él, debe terminar.




Sólo cuando aplicamos modificaciones a nuestro esquema de oración, podemos expresar: “En paz me acostaré y dormiré, porque solo tú, oh Señor, me mantendrás a salvo.”(Salmo 4:8. NTV)




No es asunto de si queremos o no, sino de evaluar qué nos conviene. Y usted está llamado a tomar decisiones radicales, que con ayuda de Dios, permanezcan en el tiempo.




¿Cuánto tiempo orar?




Con frecuencia al dictar conferencias me preguntan: ¿Cuánto tiempo debemos orar? Y mi respuesta es invariablemente la misma: Todo cuanto más pueda.




El apóstol Pablo reafirma este principio cuando enseña: “Nunca dejen de orar.”(1 Tesalonicenses 5:17.NTV)




Orar debe ser un principio de vida que no se circunscribe a tiempo, sino más bien, a la disposición de nuestro corazón. Orar siempre.




Le animamos para que evalúe su vida de oración y, desde hoy, aplique modificaciones en la meta que nos asiste de desarrollar intimidad con Dios…




Preguntas para evaluar su vida de oración y experimentar crecimiento diario:




Por favor, tome tiempo para leer las preguntas. En caso de que hayan citas bíblicas, búsquelas y medite sobre lo que enseñan a su vida. Podemos asegurarle que experimentará crecimiento espiritual cada día…




a. ¿Qué significa para su vida el pasaje de Romanos 8:26, 27?¿Qué le enseña particularmente en cuanto a la oración?

b. ¿Considera que sus oraciones están llegando a la presencia de Dios?¿Por qué razón considera que tal vez no es así?

c. ¿Por qué es importante iniciar nuestras jornadas en oración (Salmo 37:5)?

d. ¿Con cuánta frecuencia iniciamos nuestras jornadas en oración?

e. ¿Qué debemos hacer cuando nuestro anhelo es Dios en nuestra vida (Salmo 63:1)?

f.  ¿Cómo iniciaba y terminaba el Señor Jesús sus jornadas (Marcos 1:35; Mateo 14:23)?

g. ¿Qué nos garantiza, en nuestra vida diaria, el que pasemos tiempo en oración (Salmo 4:8)?

h. ¿Hemos meditado en torno a cuánto tiempo debemos orar (1 Tesalonicenses 5:17)?


Viva cada instante, pero en las manos de Dios

          No permita que las preocupaciones le roben
                          la paz interior

1. Lectura Bíblica: Salmo 31:15

2. Versículo para memorizar:

“En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”(Salmo 31:15)

3. Reflexión en la Palabra de Dios:

¿Les conté alguna vez que en cierta ocasión casi me deja el avión por cuestión de segundos? Debía viajar a Bogotá, en Colombia, y por ese ir y venir con afanes, dejé los documentos. Me percaté del olvido estando en el aeropuerto. Sólo quedaba una hora para traerlos. Quien me acompaña se regresó a la oficina, atravesando raudo en el auto toda la ciudad.


            Por mi parte, no hacía otra cosa que mirar el reloj. Los minutos transcurrían más rápido de lo que hubiera querido. El segundero le iba pisando los talones al minutero y pronto el espacio se iba agotando. Pronto estaba a las puertas de abordar, en el límite. La funcionaria de la aerolínea llamaba a embarcar.

            Y justo cuando estaba llegando a la frontera de lo inevitable, llegó el mensajero con los documentos. ¡Pude registrarme y recibir los tiquetes! Llegué a la aeronave cuando estaban por cerrar la puerta.

            ¿Le ha ocurrido alguna vez? Probablemente. Creo que a todos nos ha ocurrido. El mayor problema es que andamos de aquí para allá, corriendo, sin darnos cuenta que poco a poco el tiempo transcurre y nada sacamos con el afán.

            Hace siglos el autor sagrado compuso unas líneas que toman particular vigencia hoy: “En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”(Salmo 31:15)

            Dios tiene el control de absolutamente todo cuanto nos ocurre, y sabe qué nos conviene y qué no. Por ese motivo lo mejor que deberíamos hacer cada día, es someter en Sus poderosas manos nuestra vida, nuestros planes y nuestros proyectos; ligado a esa decisión, aprender a esperar en Dios. Esperar Su tiempo.

            Otro elemento que debemos aplicar en nuestra existencia es vivir el presente; nos evita estar atados al pasado o morir pensando en lo que ocurrirá mañana.

            Precisamente tengo en mis manos la cita de un libro que leí, en la cual el teólogo jesuita, Anthony de Mello, hace una muy buena reflexión que comparto con ustedes: “La inmensa mayoría de personas viven excesivamente en sus cabezas tienen en cuenta los pensamientos y fantasías que emergen en ella pero no son muy poco conscientes de la actividad de sus sentidos. Por esta forma de proceder, rara vez viven en el momento presente. Por esta forma de proceder rara vez viven en el momento presente. Casi siempre se sitúan en el pasado o en el futuro. En el pasado lamentando viejos errores, sintiéndose culpables de antiguos pecados, complaciéndose morosamente en triunfos pasados, recordando injurias que alguna persona les causó. O en el futuro, temiendo posibles calamidades y desgracias, anticipando futuras alegrías o soñando con acontecimientos venideros.”(Anthony de Mello. “Sadhana, un camino de oración”. Editorial “Sal Terrae”. 2006. España. Pg. 16)

            Vivir el presente, el ahora, sin afanes, confiando en Dios. No seguir atados al ayer ni lo que vendrá. Sólo el Presente, pero en Dios, disfrutando cada instante. ¿Podríamos hacerlo? Estoy seguro que sí, y nos ahorraría dolores de cabeza. Basta con decidirnos a vivir el momento y dejar atrás las preocupaciones. El Dios de poder en el que hemos creído, desea ayudarnos.

            Si no ha recibido a Jesucristo en su corazón, hoy es el día para que lo haga. Puedo asegurarle que no se arrepentirá. Prendidos de la mano de Jesucristo llegamos siempre a nuevos niveles de crecimiento personal y espiritual. Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo. No se arrepentirá.




4. Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:




a. ¿Vive lleno de preocupaciones?

b. ¿Ha pensado cuáles y de dónde provienen sus preocupaciones?

c. ¿Qué es lo que más le inquieta?

d. ¿Cómo procura resolver sus inquietudes?

e. En adelante procuraré confiar en Dios, cualquiera sea mi preocupación. Él tiene todo bajo control.