jueves, 29 de octubre de 2015
Venza sobre un mundo de tinieblas...
Lo
que menos esperaron encontrar las autoridades en aquél ducto de aguas lluvias,
era una capilla en la que jóvenes estudiantes dedicaban noches enteras a adorar
a Satanás. Un recinto oscuro, apenas visible por la tenue luz de velas que
tenían calaveras por candelabros, y que resaltaban paredes pobladas de símbolos
esotéricos.
En
Jesucristo tenemos asegurada la victoria
en
la lucha contra el mundo
de
las tinieblas...
“Santo
Dios” se atrevió a decir el oficial a cargo, sin dar crédito a los restos de
alcohol, marihuana y objetos cortopunzantes que formaban parte de sus rituales,
los que utilizaban con desenfreno en insólitas prácticas para alabar al
príncipe de las tinieblas.
El
oficial Eliécer Santos relataría después a la prensa, que no podía concebir que
en pleno siglo veintiuno ocurrieran hechos de este género. “Pensé que eran sólo
novelas de terror o de misterio, pero no que se dieran en nuestro tiempo” ,
explicó.
El
operativo realizado en La Paulina de Montes de Oca, Costa Rica, puso en
evidencia una creciente adoración de lo oculto por parte de una juventud
rebelde, que encuentra en el satanismo una forma de expresar su inconformidad
con los principios y reglas impuestos por la sociedad.
Asedio
creciente del ocultismo
Hoy
día muchos niegan la existencia de un mundo oculto. Consideran que se trata de
mera superstición en un siglo en el que los avances científicos sorprenden cada
vez por su ingeniosidad. Y mientras cierran los ojos a la realidad, se abren a
corrientes filosóficas y de pensamiento que encierran mucha maldad. Sutilmente
la perversidad está tomando fuerza en nuestra sociedad.
Sin
embargo los cristianos debemos permanecer alerta. Tenemos claro que “... no
tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”(Efesios 6:12).
¿Cómo
hacerle frente? Con oración y una estrecha relación con el Señor Jesucristo. La
Biblia dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de
vosotros”(Santiago 4:7).
Recuerde:
Con el poder de Dios ¡Tenemos asegurada la victoria! Pero es necesario dejar la
actitud defensiva y pasar a la actitud ofensiva en los ataques de Satanás, que
ya fue derrotado por Jesucristo y en cuya contra, vamos en forma directa.
No
podemos permitir que, por nuestra pasividad, el diablo y sus huestes sigan
avanzando a pasos agigantados. La batalla también lo toca a usted, a su familia
y a su economía.
¡Hoy
puede comenzar una nueva vida!
Recuerde
que usted puede comenzar hoy una nueva vida. Basta que reciba a Jesucristo en
su corazón. Es sencillo. Puede hacerlo mediante una oración sencilla. Dígale:
“Señor Jesucristo, te recibo en el corazón. Gracias por perdonar mis pecados y
darme una nueva oportunidad. Desde hoy quiero ser diferente. Haz de mi la
persona que tú quieres que yo sea. Amén”.
Por
último tengo tres recomendaciones. La primera, que haga de la oración un
principio de vida diaria. La segunda, que lea la Biblia para que aprenda en
ella principios dinámicos que le llevarán al crecimiento personal y espiritual,
y la tercera, que comience a congregarse en una iglesia cristiana.
VÍCTIMAS DE MIEDO, ANSIEDAD Y DUDA
SAN
MATEO 14:30-31
"Pero
al ver el fuerte viento, tuvo MIEDO; y comenzando a hundirse, dio voces,
diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y
le dijo: ¡Hombre de POCA FE! ¿Por qué dudaste?"
Pedro es el discípulo de este pasaje bíblico.
En el momento de la crisis ante el peligro, tuvo MIEDO, se llenó de ANSIEDAD a
tal punto que se debilitó en la FE, entonces dio lugar a la DUDA. Jesús lo
reprende duramente. Veamos por qué.
Cuando hay peligro (MIEDO), la inseguridad
(ANSIEDAD) aparece, y si fallamos en la FE (DUDA), la CRISIS ESPIRITUAL se
establece.
IDENTIFICANDO
EL ENEMIGO
En ese momento nos INVADEN todos esos
pensamientos y sensaciones negativos que van tomando tamaño y forma en nuestra
mente y nuestro cuerpo, hasta que se apoderan de nosotros y nos dominan
psíquica y físicamente.
MIEDO es una reacción natural como la
ANSIEDAD, pero cuando excede los niveles normales y se torna neurótico,
obsesivo, excesivo, entonces podemos estar seguros que estamos tratando con un
demonio, un espíritu de MIEDO que está manipulando la persona que es su
víctima.
Pedro estaba siendo víctima de una "batalla
en su mente", Jesús estaba probando su FE, también estaba enseñando algo
nuevo a Pedro y a todos nosotros... practicar la FE es DECIDIR SI LE CREO A
DIOS O NO. Pedro se debilitó en la FE y dio lugar a la DUDA. Hizo más caso a
los argumentos que lo invadían, que a lo que Jesús le había dicho. Ver
versículo:
HEBREOS
6:11
"Pero SIN FE es imposible agradar a Dios;
porque es necesario que el que se acerca a Dios CREA que le hay..."
2º
CORINTIOS 10:5
"Derribando ARGUMENTOS y toda altivez que
se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo PENSAMIENTO
a la obediencia a Cristo."
SANTIAGO
1:6-7
"Pero
pida CON FE, no dudando nada; porque el que duda... No piense, pues, quien tal
haga, que recibirá cosa alguna del Señor."
Toda la Biblia, de principio a fin, enseña que
la DUDA es maligna y que Dios la reprueba. Porque la DUDA es LO OPUESTO A LA
FE. Hay Espíritu de FE y espíritu de DUDA. Ejemplo: Cuando decimos "si
Dios quiere" estamos apoyando nuestras acciones en la voluntad de Dios,
cuando alguien dice "por las dudas" se está apoyando en la voluntad
de los demonios.
La FALTA DE FE (incredulidad) y la POCA FE
(duda), es pecado delante de Dios.
ALMA
NUEVA, CASA NUEVA
MIEDO, ANSIEDAD Y DUDA son el equipo de guerra
más eficiente de Satanás. Trabajan al mando de un ejército de demonios soldados
muy armados, muy unidos y muy organizados. Trabajan coordinadamente con un
mismo fin y tienen una determinación inalterable. NADA los desvía ni saca de su
propósito: DESTRUIR UN CRISTIANO MÁS.
Estos tres demonios tienen su estrategia de
guerra y combate muy bien definida. En el 99,99% de los casos actúan
EXACTAMENTE DE LA MISMA MANERA. Los cristianos ya lo saben y muchos aseguran
que ya los conocen, pero como los cristianos no son tan listos ni eficientes
como los demonios, están una y otra vez cayendo en las mismas trampas hace
años...
Conozcamos esta técnica del enemigo y estemos
atentos, para no caer nosotros y para advertir a nuestros hermanos del peligro.
1
JUAN 4:18
"En el amor no hay temor, sino que el
perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De
donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor."
Cuando el demonio del MIEDO se manifiesta y
nosotros accedemos a él, ANSIEDAD que es un demonio "altamente
estratégico", invade nuestra MENTE y DESATA SOBRE NUESTRA CABEZA UN BOMBARDEO DE MALOS PENSAMIENTOS Y
ARGUMENTOS NEGATIVOS (dardos de fuego del maligno, Efesios 6:16).
En casos extremos o reiterados en una misma
persona, estos bombardeos se tornan ATAQUES DE NERVIOS, ATAQUES DE PÁNICO,
ATAQUES DE FOBIAS, ATAQUES DE AMNESIA, ATAQUES EPILÉPTICOS, ATAQUES DE
VIOLENCIA y otros ataques...
Cuando nos debilitamos, dejamos que este
demonio ANSIEDAD, SE INSTALE y ABRA PUERTAS ESPIRITUALES A OTROS DEMONIOS que
también ingresan y se instalan en nuestra ALMA.
El primero que llega es DUDA, un demonio que
tiene mucha INFLUENCIA. DUDA tiene muchos demonios a su servicio que entran con
él. DUDA es un demonio de mucha inteligencia, conoce toda la Biblia de memoria
y su tarea principal es desacreditar todo lo que Dios dijo y dice.
DUDA trabaja para un demonio de rango mayor
que es INCREDULIDAD "EL HOMBRE FUERTE" (San Mateo 12:29), este es un
demonio SUPERIOR, en muchos casos su ejército de demonios se identifica como
LEGIÓN porque son muchos (San Marcos 5:9).
Cuando el cristiano ya está bajo control de
DUDA y sus demonios, se instala INCREDULIDAD. Este demonio de rango mayor desea
acondicionar su "casa nueva" (alma del cristiano) entonces invita sus
"amigos" SIETE PEORES QUE ÉL, para que lo ayuden con la tarea. (San
Lucas 11:26)
El primer amigo de INCREDULIDAD que entra y se
instala se llama MENTIRA, paso seguido se mete ODIO, éste tiene un fuerte
aliado que es RENCOR, éste llama su amigo IRA que es amigo de VIOLENCIA, quien
se trae consigo CONFUSIÓN Y CONTIENDA, entre los más destacados invitados
aparece ADULTERIO Y FORNICACIÓN, y así sucesivamente... estos demonios y otros
tantos más van llegando y entrando a medida que LA PERSONA LOS DEJA ENTRAR y
hacen un estrago notable en todas las áreas de la vida del cristiano.
La tarea de los demonios es gradual y
absolutamente destructiva. Primero atacan en la mente y en los sentimientos de
la persona, después en su cuerpo (enfermedades, accidentes, violencia), luego
en sus relaciones (matrimonio, amigos, hijos, compañeros de trabajo) y después
en sus actividades. Todo queda destruído. Muchos cristianos víctimas de esta
estrategia de demonios llegan al punto de confesar que "Dios no
existe" "Dios no me ama" "Dios ya no me perdona".
Se sabe y es comprobado que los cristianos que
sufren este tipo de ataque progresivo y masivo de demonios y no los tratan a
tiempo, terminan con problemas mentales muy serios: dementes, locos, ceniles,
amnésicos, psicóticos, esquizofrénicos, etc. La mayoría los internan en
hospitales psiquiátricos, muchos se suicidan y otros están presos por graves
delitos contra otras personas.
RESCATADOS
PARA RESTAURACIÓN
San
Mateo 14:31
"Al
momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de POCA FE!
¿Por qué dudaste?"
Pedro falló la primera parte de la prueba...
había caído... pero aún no había perdido la batalla. Jesús estaba delante de
él, observando...
¿Qué hizo Pedro? INMEDIATAMENTE REACCIONÓ A LA
PRESENCIA DE CRISTO, EVALUÓ Y ENTENDIÓ SU SITUACIÓN, Y CLAMÓ AL ÚNICO QUE PODÍA
SALVARLO EN ESE MOMENTO.
TODO LO QUE SUCEDE EN LA VIDA ESTÁ DELANTE DE
DIOS Y DE NUESTRA DECISIÓN.
La mente humana es lo más rápido que pueda
existir. La mente humana desafía la ley de tiempo y espacio porque se mueve en
niveles de espiritualidad (no son solamente impulsos de electricidad, como lo
explica la ciencia). La mente humana escudriña en fracción de segundo toda una
vida, escudriña todo lo que existe, escudriña el alma, escudriña los misterios
de Dios, saca conclusiones que se podrían decir instantáneas... pero en verdad
todo lo que sucede en nuestra mente, tiene un tiempo y un propósito delante de
Dios, todo está asociado a nuestro poder del LIBRE ALBEDRÍO. Ese poder nos lo
ha dado Dios y debemos usarlo bien. NO HAY ARGUMENTO que justifique temer,
afanar, dudar... Dios conoce el corazón del hombre y lo pone a prueba. En
todo!!!! Dios quiere que sus hijos se capaciten, se perfeccionen, salgan
aprobados.
El diablo quiere engañar al cristiano
haciéndolo creer que él es "una pobre víctima de las circunstancias y de
las personas que lo rodean" porque en esa mentira condicionada la persona
NO PUEDE RECONOCER sus errores y su pecado, le pone la culpa a otros, no se
puede ARREPENTIR. No puede acercarse a Dios y arreglar cuentas con él, pues
siempre piensa que nadie lo entiende, que ni Dios lo entiende. Esta persona
está con su mente CAUTERIZADA, ATADA, CEGADA. Necesita ORACIÓN DE INTERCESIÓN Y
LIBERACIÓN. Cualquiera de nosotros tiene LIBRE ALBEDRÍO. Debemos aprender a
decidir siempre para el BIEN y no para el MAL.
Yo decido si quiero creer a Dios o no.
Yo decido si dejo que entren demonios a mi
mente o no.
Yo decido si cometo pecado o no.
Yo decido si camino con Cristo o no.
Yo decido si perdono o no.
Yo decido si voy a vivir ansioso o no.
Yo decido tener victoria o no.
Yo decido...
Yo decido...
Si yo decido SEGUIR A CRISTO, Jesús me dará
VIDA NUEVA.
Si yo decido VOLVER A CRISTO, Jesús me dará
UNCIÓN NUEVA.
Así de sencillo.
IMPORTANTE
Si usted o alguien que usted conoce, es víctima
de estos poderes espirituales malignos y entiende que usted sólo no puede
enfrentar esta situación y necesita ayuda, debe buscar inmediatamente sus
pastores. Si no se congrega en ninguna iglesia, busque cuanto antes un ministro
que usted conoce de su confianza, para que le ministre LIBERACIÓN y le auxilie
y le oriente en la RESTAURACIÓN.
La consejería, por muy acertada que sea, jamás
puede sustituir la ministración directa del Espíritu Santo. Todo lo que se
aprende en estos estudios de Liberación y Guerra Espiritual son asesoramiento y
conocimiento para que usted sepa qué hacer y cómo hacer. No haga prácticas
espirituales a solas o con cristianos inexperientes. Busque la ministración
seria y segura de los SIERVOS DE DIOS.
La Biblia enseña que miedo, ansiedad y duda
siempre estarán intentando atacar y estorbar la vida del cristiano, que son
parte de la batalla y del crecimiento espiritual. Pero no debemos TEMER, no
debemos AFANARNOS, no debemos DUDAR... Practiquemos la FE y la comunión en el
Espíritu Santo, entonces veremos como esos tres "intrusos" van a
mantenerse BIEN LEJOS de nuestras vidas y de nuestros territorios.
No debemos acceder a sus ataques y amenazas,
no tienen poder ni autoridad contra nosotros, no pueden hacer nada!!!! si somos
de Cristo... si estamos con Cristo... DIOS ESTÁ EN EL CONTROL. HAY VICTORIA EN
EL NOMBRE DE JESÚS.
FILIPENSES
4:6
Por nada estéis afanosos,
sino
sean conocidas vuestras peticiones
delante
de Dios en toda oración y ruego,
con
acción de gracias.
4:7
Y la paz de Dios,
que
sobrepasa todo entendimiento,
guardará
vuestros corazones
y
vuestros pensamientos
en
Cristo Jesús.
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Victoria a través de la oración
Dios
nos lleva a un nuevo nivel en la vida espiritual
Sobre
la oración se ha escrito mucho. Basta que vaya a una librería cristiana para
que pueda apreciar la infinidad de títulos y de autores que versan sobre cómo
orar y las estrategias para ser eficaces cuando vamos a la Presencia de Dios.
Ahora, ¿realmente sirven todos esos textos? Sin duda que sí, entonces, ¿por qué
nos avanzamos? Porque hay una enorme brecha entre conocer cómo y vivir el cómo.
Hasta
tanto logremos superar esa brecha, probablemente no daremos pasos sólidos para
experimentar crecimiento en nuestra espiritualidad. De lo contrario, sin duda,
nos moveremos en un desasosiego permanente, sin poder llenar el vacío que
representa no poder sostener una relación íntima y edificante con el Dador de
la vida.
Si
ha caminado por ese sendero de búsqueda que parece interminable y a primera
vista se aprecia que se pierde en un horizonte lejano, llegó al lugar
apropiado.
Llegue
a una conclusión: Quizá no sabe orar y ¡necesita aprender! Creo que todos hemos
pasado por ese momento decisivo en nuestra vida espiritual. Y cuando dejamos de
lado todo viso de orgullo para dar paso a contemplar la posibilidad de que si
bien no sabemos orar, deseamos aprender cómo y reconocer que quien puede
ayudarnos es Dios mismo.
Dios
nos ayuda a orar como debemos
Al
dirigirse a los creyentes de Roma en el primer siglo, que sin duda
experimentaban al igual que nosotros inquietud sobre cómo orar, el apóstol
Pablo sentó las bases del principio más maravilloso que podemos aplicar a
nuestra espiritualidad devocional: Dios nos enseña a orar.
Él
escribió: “Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por
ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el
Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con
palabras. Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice,
porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes, en armonía con la voluntad de Dios.”(Romanos
8:26, 27. NTV)
¿Se
ha preguntado alguna vez si su oración está llegando a la Presencia del Señor?
Creo que a todos nos ha ocurrido. Es una expectativa que quisiéramos colmar,
con esa misma ansiedad de quien espera que toquen a la puerta de su apartamento
y un cartero con rostro sonriente le saluda y luego le dice: “Aquí Dios le
envía un mensaje”. Usted mira el sobre, cuidadosamente acomodado, y sabe que
ahí está la respuesta pero al mismo tiempo una amalgama de sentimientos le
lleva a sentir temor de abrirlo.
¡Dios
nos ha enviado un mensaje claro sobre cómo orar! Está en las Escrituras y es
Pablo quien lo deja claro: El Espíritu Santo intercede por nosotros y nos ayuda
a orar como debiéramos. Es Dios mismo quien nos guía por el sendero apropiado.
Aprendemos
del Maestro de maestros
Cuando
procuramos cómo orar adecuadamente, y más si estamos desarrollando algún
ministerio en la extensión del Reino de Dios, debemos acudir al ejemplo que nos
brinda el Señor Jesús y que se consigna en los Evangelios.
Una
buena sugerencia es que tome la Biblia y comenzando desde Mateo hasta concluir
en Juan, resalte con colores cada uno de los pasajes donde se habla de la
oración y de algo que era una disciplina diaria en el Señor Jesús: Orar.
Medite
en esos versículos y pregúntese de qué manera puede aplicarlos a su vida. Puedo
asegurarle que iniciará un proceso maravilloso de crecimiento espiritual que
irá en aumento cada día.
Comience
sus jornadas en oración
Con
más frecuencia de lo que quisiéramos, estamos muy ocupados con los quehaceres
que tenemos escritos en la agenda, pero también aquellos que salen al paso y
que nos resultan inevitables.
Abrimos
los ojos al sonar la alarma del reloj despertador—lo más probable es que el
primer pensamiento sea para Dios--, e inmediatamente tomamos conciencia que
llegó la hora de emprender un nuevo día y de atender múltiples compromisos,
compromisos que a veces nos esclavizan.
¿Cuál
es el primer punto que debemos atender? Sin duda el hablar con Dios, quien guía
nuestros pasos y es quien prospera nuestros planes y proyectos cuando los
sometemos en Sus manos (Salmo 37:5) Pero, seamos sinceros: No lo hacemos así.
Generalmente
saltamos de la cama y emprendemos el ritual de arreglarnos, tomarnos un
desayuno ligero e ir al trabajo; nos ocupamos ocho horas o quizá más en la
oficina o la factoría, y regresamos cansados para reiniciar el ciclo unas
cuantas horas después.
Nuestro
amado Salvador iniciaba su día en
oración. El evangelista Marcos relata que: “A la mañana siguiente, antes del
amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.”(Marcos 1:35.
NTV)
¡Claro
que las jornadas de Jesús eran intensas, pero aun así, no por ello dejaba de
orar! Esa práctica de intimidad con el Padre que era cotidiana en el Salvador,
no era cuestión de unas veces y otras no, sino de todos los días, recién
comenzaba a amanecer.
Como
apreciará, es tiemplo de aplicar modificaciones a nuestra cotidianidad y
empezar cada mañana en oración, que sin duda, agrada a nuestro amado Creador.
El rey David lo expresó con las siguientes palabras: “Oh Dios, tú eres mi Dios;
de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en
esta tierra reseca y agotada donde no hay agua.”(Salmo 63:1. NTV).
Es
esencial que no solo anhelemos a nuestro Padre celestial como un rapto de
emocionalismo, sino con un corazón sincero, y que desarrollemos intimidad con
Él emprendiendo cada día con oración.
Tome
decisiones, pero con oración
Desconozco
cuántas veces ha cometido errores por decisiones equivocadas. En mi caso han
sido muchas las veces que fallé al inclinarme por un negocio, un viaje o
simplemente una compra doméstica. Minutos, horas o días después me arrepentí.
¡No había nada qué hacer!
Lo más
probable es que a todos nos ha ocurrido lo mismo. Nos dejamos guiar por
amistades o quizá un promotor comercial. Nos pintan un panorama alentador, que
promete mucho. Llegado el momento comprendemos la magnitud del equívoco.
Nuestro
Maestro Jesús no tomaba decisiones sin antes consultarlas al Padre. Sus
actuaciones estaban rodeadas por oración, como lo leemos en Evangelio de Lucas:
“Cierto día, poco tiempo después, Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios
toda la noche.”(Lucas 6:12. NTV)
¿Por
qué lo hizo? Porque al día siguiente debía escoger a sus discípulos. Y Él oró
sin medir el paso de las horas. Intimidad con Dios. Permanencia en Él.
Un
principio que aprendemos para nuestra vida práctica de fe, es orar antes de
decidir algo, incluso aquello que nos parezca muy trivial.
Termine
sus jornadas en oración
Lo
mejor que podemos hacer como discípulos de Jesús el Señor, es comenzar nuestras
actividades diarias en oración, pero además, terminar las jornadas en búsqueda
del rostro de Dios.
Aun
cuando estaba muy cansado, nuestro Salvador lo hacía siempre. No había excusa.
El evangelista Mateo lo describe así: “Después de despedir a la gente, subió a
las colinas para orar a solas. Mientras estaba allí solo, cayó la noche.”
(Mateo 14:23. NTV)
¡Cuántas
veces pretextamos estar muy cansados para no orar! No le ha ocurrido a usted
solamente. A mí, al vecino, a todos. Y el hecho de tratarse de un
comportamiento o hábito común, no significa que sea bueno. Por el contrario, es
equivocado y nos lleva a errores, por con Dios iniciamos el día y con él, debe
terminar.
Sólo
cuando aplicamos modificaciones a nuestro esquema de oración, podemos expresar:
“En paz me acostaré y dormiré, porque solo tú, oh Señor, me mantendrás a
salvo.”(Salmo 4:8. NTV)
No
es asunto de si queremos o no, sino de evaluar qué nos conviene. Y usted está
llamado a tomar decisiones radicales, que con ayuda de Dios, permanezcan en el
tiempo.
¿Cuánto
tiempo orar?
Con
frecuencia al dictar conferencias me preguntan: ¿Cuánto tiempo debemos orar? Y
mi respuesta es invariablemente la misma: Todo cuanto más pueda.
El
apóstol Pablo reafirma este principio cuando enseña: “Nunca dejen de orar.”(1
Tesalonicenses 5:17.NTV)
Orar
debe ser un principio de vida que no se circunscribe a tiempo, sino más bien, a
la disposición de nuestro corazón. Orar siempre.
Le
animamos para que evalúe su vida de oración y, desde hoy, aplique
modificaciones en la meta que nos asiste de desarrollar intimidad con Dios…
Preguntas
para evaluar su vida de oración y experimentar crecimiento diario:
Por
favor, tome tiempo para leer las preguntas. En caso de que hayan citas
bíblicas, búsquelas y medite sobre lo que enseñan a su vida. Podemos asegurarle
que experimentará crecimiento espiritual cada día…
a.
¿Qué significa para su vida el pasaje de Romanos 8:26, 27?¿Qué le enseña
particularmente en cuanto a la oración?
b.
¿Considera que sus oraciones están llegando a la presencia de Dios?¿Por qué
razón considera que tal vez no es así?
c.
¿Por qué es importante iniciar nuestras jornadas en oración (Salmo 37:5)?
d.
¿Con cuánta frecuencia iniciamos nuestras jornadas en oración?
e.
¿Qué debemos hacer cuando nuestro anhelo es Dios en nuestra vida (Salmo 63:1)?
f. ¿Cómo iniciaba y terminaba el Señor Jesús sus
jornadas (Marcos 1:35; Mateo 14:23)?
g.
¿Qué nos garantiza, en nuestra vida diaria, el que pasemos tiempo en oración
(Salmo 4:8)?
h.
¿Hemos meditado en torno a cuánto tiempo debemos orar (1 Tesalonicenses 5:17)?
Viva cada instante, pero en las manos de Dios
No permita que las preocupaciones le
roben
la paz interior
1. Lectura Bíblica: Salmo 31:15
2. Versículo para memorizar:
“En tu mano están mis tiempos; líbrame
de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”(Salmo 31:15)
3. Reflexión en la Palabra de Dios:
¿Les conté alguna vez que en cierta
ocasión casi me deja el avión por cuestión de segundos? Debía viajar a Bogotá,
en Colombia, y por ese ir y venir con afanes, dejé los documentos. Me percaté
del olvido estando en el aeropuerto. Sólo quedaba una hora para traerlos. Quien
me acompaña se regresó a la oficina, atravesando raudo en el auto toda la
ciudad.
Por mi parte, no hacía otra cosa
que mirar el reloj. Los minutos transcurrían más rápido de lo que hubiera
querido. El segundero le iba pisando los talones al minutero y pronto el
espacio se iba agotando. Pronto estaba a las puertas de abordar, en el límite.
La funcionaria de la aerolínea llamaba a embarcar.
Y justo cuando estaba llegando a la
frontera de lo inevitable, llegó el mensajero con los documentos. ¡Pude
registrarme y recibir los tiquetes! Llegué a la aeronave cuando estaban por
cerrar la puerta.
¿Le ha ocurrido alguna vez? Probablemente.
Creo que a todos nos ha ocurrido. El mayor problema es que andamos de aquí para
allá, corriendo, sin darnos cuenta que poco a poco el tiempo transcurre y nada
sacamos con el afán.
Hace siglos el autor sagrado
compuso unas líneas que toman particular vigencia hoy: “En tu mano están mis
tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”(Salmo
31:15)
Dios tiene el control de
absolutamente todo cuanto nos ocurre, y sabe qué nos conviene y qué no. Por ese
motivo lo mejor que deberíamos hacer cada día, es someter en Sus poderosas
manos nuestra vida, nuestros planes y nuestros proyectos; ligado a esa
decisión, aprender a esperar en Dios. Esperar Su tiempo.
Otro elemento que debemos aplicar
en nuestra existencia es vivir el presente; nos evita estar atados al pasado o
morir pensando en lo que ocurrirá mañana.
Precisamente tengo en mis manos la
cita de un libro que leí, en la cual el teólogo jesuita, Anthony de Mello, hace
una muy buena reflexión que comparto con ustedes: “La inmensa mayoría de
personas viven excesivamente en sus cabezas tienen en cuenta los pensamientos y
fantasías que emergen en ella pero no son muy poco conscientes de la actividad
de sus sentidos. Por esta forma de proceder, rara vez viven en el momento
presente. Por esta forma de proceder rara vez viven en el momento presente.
Casi siempre se sitúan en el pasado o en el futuro. En el pasado lamentando
viejos errores, sintiéndose culpables de antiguos pecados, complaciéndose
morosamente en triunfos pasados, recordando injurias que alguna persona les
causó. O en el futuro, temiendo posibles calamidades y desgracias, anticipando
futuras alegrías o soñando con acontecimientos venideros.”(Anthony de Mello.
“Sadhana, un camino de oración”. Editorial “Sal Terrae”. 2006. España. Pg. 16)
Vivir el presente, el ahora, sin
afanes, confiando en Dios. No seguir atados al ayer ni lo que vendrá. Sólo el
Presente, pero en Dios, disfrutando cada instante. ¿Podríamos hacerlo? Estoy
seguro que sí, y nos ahorraría dolores de cabeza. Basta con decidirnos a vivir
el momento y dejar atrás las preocupaciones. El Dios de poder en el que hemos
creído, desea ayudarnos.
Si no ha recibido a Jesucristo en
su corazón, hoy es el día para que lo haga. Puedo asegurarle que no se
arrepentirá. Prendidos de la mano de Jesucristo llegamos siempre a nuevos
niveles de crecimiento personal y espiritual. Ábrale hoy las puertas de su
corazón a Jesucristo. No se arrepentirá.
4. Preguntas para el crecimiento
personal y espiritual:
a. ¿Vive lleno de preocupaciones?
b. ¿Ha pensado cuáles y de dónde
provienen sus preocupaciones?
c. ¿Qué es lo que más le inquieta?
d. ¿Cómo procura resolver sus
inquietudes?
e. En adelante procuraré confiar en
Dios, cualquiera sea mi preocupación. Él tiene todo bajo control.
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