lunes, 27 de abril de 2015

CONOCIENDO A SATANAS EL ADVERSARIO DE DIOS Y NUESTRO


     La batalla espiritual es una situación y un problema real, que aunque no sea visible ni audible, a nuestros ojos y oídos naturales, esta allí latente a cada paso que damos.Todo esto es consecuencia de las primeras guerras en los cielos, que desencadenaron la rebelión de Satanás "el adversario" y la tercera parte de los ángeles que se le unieron en contra de Dios en el Reino de los cielos y su aparición en el escenario terrestre posteriormente.Pues antes de continuar contando historias e introduciéndonos en el mundo espiritual para aprender a combatir contra nuestro enemigo es necesario que conozcamos quien es su Líder Satanás y quienes son sus secuaces las huestes demoniacas.

 Satanásviene del latín, y éste a su vez del arameo שטנאshatán "adversario, enemigo, acusador".La raíz shtn significa 'impedir', 'hostigar', 'oponerse', y el sentido primario de shatán es simplemente 'enemigo', 'adversario.' También conocido como Lucifer, veamos su historia:

La caída de Lucifer

Lucifer(del hebreo "HEYLEL" en latín "Portador de luz") era el ángel más hermoso de todos, antes de caer era el querubín protector, músico, se cree que era el director de la alabanza a Dios. Su posición era la más encumbrada de todos los seres angelicales que Dios creó.En Apocalipsis 12:4 se habla de un gran dragón rojo que arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo (interpretadas como los mismos ángeles rebeldes que combatieron con Miguel y sus ángeles). Pero no prevalecieron, fueron echados del cielo y arrojados a la tierra.En el Antiguo Testamento, hay dos pasajes que relataban la caída de un rey arrogante, lo cual para nosotros es claramente la descripción de la caída de Satanás:

Isaías 14:12-14
 "¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora!
 ¡Has sido abatido a la tierra, dominador de naciones!
 Tú que dijiste en tu corazón: Al cielo subiré, por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión en el extremo Norte. Subiré a las alturas del nublado, y seré como el Altísimo."

Y:Ezequiel 28, 12-19
 "Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre."

Es un mensaje profético en lenguaje poético, que está dirigido alegóricamente tanto al rey de la dinastía de Hiram el rey de Sidón/Tiro, como a su mentor: Satanás.

Así, el capítulo 28 de Ezequiel claramente está prologado con la frase:

Ezequiel 28:2

 "...di al soberano de Tiro que así ha dicho el Señor Elohim: ..."

Pero al mismo tiempo se dice: "En Edén estabas, en el jardín de Dios..."

Un poco más adelante el destinatario del mensaje es reiterado:

Ezequiel 28:12
 "...entona un lamento por el rey de Tiro, y dile que así ha dicho el Señor Elohim..."

Pero asimismo se indica: "querubín protector, de en medio de las piedras de fuego..."

En el Nuevo Testamento, el Señor Jeshua hace una pequeñísima mención de este relato, cuando les dice a sus discípulos:

Lucas 10:18
“Yo veía a Satanás caer del Cielo como un rayo.”

Conociendo a nuestro enemigo y su personalidad

Como ya hemos visto Satanás es el más prominente y poderoso de los espíritus malos y el archienemigo de Dios y del hombre.

Lo vemos aparecer en el libro de Job en los capítulos 1 y 2; también enMateo 13:25 ,38-39;1 Pedro 5:8; 1 Juan 4:4 y Apocalipsis 12:1-7.

Veamos la personalidad de nuestro enemigo:

1 - Retiene gran inteligencia:

2 Corintios 2:11
“Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”

2 - Poder:Efesios 6:10-12

“6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
 6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Y:Judas versículo 9

“Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.”

3 - Está ampliamente representado por sus demonios:

Efesios 6:12

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Y:Apocalipsis 12:7-9

 12:7 “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
 12:8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
 12:9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”

4 - Satanás se ha hecho gobernante sobre espíritus demoniacos, ángeles malos que también pecaron y cayeron con él:

Mateo 12:24

“Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.”

y Mateo 5.21:“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

Y Apocalipsis. 12:4 y 7

12:4 “Y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra...”

12:7 “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;”

Un poco más de este personaje malévolo

 Satanás domina al mundo y puede influir en los creyentes,pero sólo bajo la voluntad permisiva de Dios.

 Así lo vemos en Job capítulos 1 y 2 en especial en el versículo2:6
“Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.”

También lo vemos en:Lucas 4:6 “Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.”Juan 12:31

“Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”

 Hechos 26:18


“Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.”1 Corintios 10:13


“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

1 Juan 5:19

“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.”También podemos ver cómo tiene facultad para manejar con inteligencia nuestra voluntad y nuestras emociones:

 2 Corintios 2:11


“Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.”2 Corintios 11:3

“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.”Efesios 6:11 “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”


Nuestro enemigo hace su voluntad y tiene emociones también, veamos:

Voluntad:Isaías 4:12-14

“Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.”

2 Timoteo 2:26 “Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.”

Emoción: Apocalipsis 12:12


“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”

                 CARACYER DE SATANAS

En su carácter malvado se le denomina nuestro:


 1) Enemigo: Mateo 13:25,38-39

 2) Homicida, Mentiroso: Juan 8:44

 3) Engañador: 2 Corintios11:14-15; Apocalipsis 20:3
 4) Adversario: 1 Pedro 5.8
 5) Pecador confirmado: 1 Juan 3:8 

 6) Insidioso: 2 Corintios: 2:1;Efesios 6.11

 7) Acusador: Apocalipsis 12:10


 También tiene otros símbolos personales los cuales son:

león rugiente, gran dragón, ángel de luz, serpiente antigua.Tiene capacidades como:

1)    Usar animales: Génesis 3:1-5

2)    Afligir físicamente a personas: Job 1:12, 2:13; Lucas 13:11

3)    Usar fuerzas naturales: Job 1:16,18-19;

4)    Para influir en las personas: Mateo 16:21-23; Juan 13:2; Hechos 5:3

5)    Para poseer a personas: Lucas 22:3

6)    Para oprimir personas: Hechos 10:38

7)    Para usar espíritus demoniacos: Efesios 6:10-12; Marcos 5:1-20

8)    Para tentar a las personas a que le sigan.1 Timoteo 5:15

9)    Para ejercer poder sobrenatural: 2 Tesalonicenses 2:9;

 Apocalipsis 13:12-15


10)Para causar Muerte: Hebreos 2:14

11)Para reinar sobre ángeles inicuos:Apocalipsis 12:7-9 Sus actividades:


 1 - En relación con Dios:

a)    Contradice la palabra de Dios.

b)    Quiere ser exaltado sobre Dios.

c)    Se disfraza como servidor de Dios.

d)    Puede cumplir con los propósitos providenciales de Dios.

e)    Contiende con los ángeles de Dios.

2 - En relación con Jesucristo (Jeshua):

a)    Se le opone constantemente.

b)    Quería destruirle.

c)    Le tentó.

d)    Obro en judas para traicionarle.

3 - En relación con Israel y los creyentes:

a)    Los tienta.

b)    Procura destruirles.

c)    Los acusa.

d)    Siembra cizaña entre ellos.

e)    Los ciega espiritualmente.

f)     Los engaña y confunde.

g)    Trama ardides en contra de ellos.

h)   Trama, maquina y planea guerra espiritual contra ellos.

i)     Impide su trabajo.

j)     Incita tribulación.

4 - En relación con los incrédulos:

a)    Les arrebata la palabra de Dios.

b)    Les sirve de Padre.

c)    Los usa para estorbar el evangelio.

d)    Los tiene cautivos.

e)    Los ciega espiritualmente.

f)     Opera en ellos por su espíritu.

g)    Los usa para oponerse a Dios y sus servidores.

h)   Tiene poder sobre el mundo y sus naciones.

Pues bien hermanos, aquí en una manera bien explícita tenemos la historia, el carácter y la relación de nuestro enemigo con Dios, con nosotros y el mundo.

Con esta información, la cual sería magnífico que la estudiemos y la tengamos siempre presente, más adelante vamos a aprender a usar La armadura, las armas espirituales, las estrategias y a ejercitarnos para estar alerta a los ataques cobardes de nuestro enemigo y el campo de batalla que usa este engañador al cual Dios aborrece y al cual nosotros también debemos aborrecer.

Bendiciones.

COMO PROTEGERSE DE UN ATAQUE SATANICO

Los ataques del enemigo contra nuestras mentes son sutiles. Al observar cómo vivimos, puede determinar cuándo y dónde somos vulnerables. Aunque no es omnisciente, sabe lo suficiente para actuar contra nosotros.

            Por ejemplo, dirige nuestra atención hacia algo que queremos, haciendo que nos olvidemos de las muchas cosas maravillosas que nuestro Padre celestial ya nos ha dado. Una vez que hemos reducido nuestro enfoque a aquello que deseamos, Satanás interviene para satisfacer nuestro deseo con lo que él quiere que tengamos —algo que al final nos alejará de Dios.

            Al observarnos, Satanás conoce los momentos y las situaciones cuando es más probable que digamos sí a la tentación. Hará todo lo que esté en su poder para apartar nuestras mentes del Señor, y nos distraerá aun durante nuestras oraciones.     Además, él entiende nuestra situación emocional y busca en nosotros el cansancio, la soledad y otras vulnerabilidades que pueda explotar. Satanás nos incita a “querer las cosas ya”, y trata de ocultar de nuestra vista las consecuencias.

            El enemigo crea dudas en nuestras mentes para que dudemos de la verdad de la Palabra de Dios, y nos sintamos inseguros de nuestra salvación. Después que surge la incredulidad, como ocurrió con Adán y Eva (Gen 3.1-6), nuestra mente comenzará a justificar nuestra conducta.


            Aunque podemos ser susceptibles a sus maquinaciones, no estamos indefensos contra Satanás (2 Ti 1.7). Ya que nuestro Padre celestial nos protege, nuestro Salvador intercede por nosotros, y el Espíritu Santo nos guía a la verdad. “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Stg 4.7).


            Como soldados del ejército de Dios, peleamos una batalla espiritual. Para mantenernos firmes, debemos estar vestidos con el atuendo de batalla cada día.

            Asegúrese de que sus pies estén calzados con el evangelio de la paz. Las botas de los militares romanos tenían abrazaderas para ayudar a los soldados a mantenerse firmes en la batalla. Del mismo modo, nuestro “calzado” espiritual nos da la seguridad de que tenemos paz con Dios, y de que estamos seguros en Él (Jn 10.28).

            Lleve el escudo de la fe. El recurso más poderoso que tenemos como creyentes, es nuestra fe. Ella nos ayuda a resistir las tentaciones del enemigo. Estamos bien protegidos detrás del escudo de la fe.            Use el yelmo de la salvación. La mente es el campo de batalla de Satanás; necesita ser protegida concienzudamente y de manera efectiva. En una batalla espiritual, la seguridad de que somos salvos nos ayudará a rechazar las mentiras del enemigo, que pudieran llevarnos a dudar de Dios o a pensar de manera contraria a su Palabra.

Lleve la espada del Espíritu. La Palabra de Dios es un arma de ataque y también defensiva. Ella ataca en favor del evangelio (He 4.12), y también nos protege. Como lo demostró el Señor Jesús en la tentación del desierto, el diablo no puede sostenerse delante de ella.

                                 UNA BATALLA FEROZ

La batalla espiritual que se libra a nuestro alrededor es real y feroz (Ef 6.12). No estamos en la reserva, esperando simplemente a ser llamados. Estamos en la guerra. Soldado del Señor: ¿Está usted totalmente vestido para la batalla?

            Cuando escuchamos la palabra guerra, pensamos en un combate físico con vehículos blindados, soldados uniformados y armas mortales. Sin embargo, hay una guerra espiritual a nuestro alrededor que es igualmente peligrosa —una guerra que muchos ignoramos o no podemos entender. Tenemos un enemigo poderoso trabajando contra nosotros. De hecho, el Señor lo llama “el dios de este siglo” (2 Co 4.4), porque es la fuente del mal y de la iniquidad en nuestro mundo. Para vencer los ataques de Satanás, debemos primero reconocer que es un adversario real. Luego necesitamos mantenernos firmes contra él. Y para mantenernos firmes, tenemos que vestirnos para la batalla con:        El cinturón de la verdad. Por ser nuestro enemigo el padre de mentira, tenemos que ponernos el cinturón de la verdad de Dios para combatir sus falsedades. Es imperativo aferrarnos al plan del Señor, siguiéndole obedientemente, no importa el costo. Así como un cinturón sujeta a la ropa en su lugar, nuestras vidas tienen que estar rodeadas y sujetadas diariamente por la verdad de la Palabra de Dios.

       LA SANGRE DE CRISTO GUARDA NUESTRA FAMILIA

 La coraza de justicia. Al igual que una cubierta protectora, la obediencia nos protege del daño. Puesto que el diablo anda buscando a quien engañar y destruir (1 P 5.8), debemos obedecer a Dios en nuestra conducta y conversación. Al estar protegidos, los  dardos de concupiscencia, duda o temor de Satanás, no penetrarán.

 Protéjase hoy dedicando tiempo para empaparse de las verdades de Dios (el cinturón) y luego ponerlas en práctica por medio de actos de obediencia (la coraza).

                      OBJETIVOS DEL ENEMIGO


Quienes seguimos a Cristo tenemos un enemigo, y su nombre es Satanás (Mr 1.13). Éste, que es un ser creado, está suelto en el mundo pero limitado en lo que puede realizar contra nosotros (Job 1.12). Muchas personas lo consideran nada más que un producto de la imaginación, lo cual le permite trabajar sin ser detectado. Aunque es un enemigo derrotado (Jn 16.11), aparenta lo contrario.

Veamos los objetivos de Satanás:

            1. Alejarnos de Dios por medio de métodos directos y también sutiles.
             2. Frustrar el propósito de Dios en nuestras vidas, tratando de que nos apartemos de la voluntad de nuestro Padre celestial.
             3. Negarle a Dios la gloria y la honra que le corresponden, lo cual hacemos con nuestras vidas de obediencia.
             4. Destruirnos en este mundo.

El padre de mentira (Jn 8.44) utiliza la falsedad, el engaño y la tentación para lograr sus propósitos, y ha elegido nuestra mente como campo de batalla. ¿Por qué razón? Porque la manera equivocada de pensar conduce a la conducta desobediente y obstaculiza el propósito de Dios. Las ideas erróneas producen sentimientos en nosotros que Satanás puede explotar para impedir nuestro avance espiritual.            Aunque pueden suceder reveses, los creyentes no serán derrotados “porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Jn 4.4). La Biblia dice: “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co 10.5). Haga esta oración de entrega: “Señor, te doy el control absoluto de mi mente. Indícame cualquier pensamiento que no esté de acuerdo con tu Palabra, y enséñame tu verdad. Amén”.


BENDICIONES O MALDICIONES,USTED DECIDE

el diagnostico era contundente. Su Padre, Paul West, padecía embolia pulmonar. No era algo nuevo. Sus ascendientes lo han padecido. Grave. Los médicos especialistas de un instituto en California, recomendaron estudiar a fondo su caso. Recomendaron ¿El costo? Ciento sesenta mil dólares. Una cifra astronómica para una modesta familia estadounidense.

 Cada uno de nosotros decide si quiere ser benecido por Dios o se inclina por las maldiciones...


 ¿La razón? Hacer una secuenciación genética obliga el estudio de 6.000 millones de caracteres que representan el código genético de una persona. La información es tan compleja, que la mayoría de las compañías envían a sus clientes procesos sin interpretar los resultados.


 Y Anne West, una jovencita de 18 años, decidió emprender la búsqueda de pistas que pudieran ayudar a su padre, a partir de un método empírico pero eficaz: cuentas proceso por proceso. Y para desarrollar la tarea, descargó en su computadora personal una hoja de cálculo. Mientras sus amigos iban a ver una película o ver vitrinas en un centro comercial, ella se dedicaba a comparar laboriosamente las secuencias de letras que representan los nucleólitos que componen el ADN.

Para que podamos hacer un cálculo de la dimensión de la tarea, acojo lo que plantea el Director de Investigaciones Genéticas de la firma Knome, Nathan Pearson, quien concibe el genoma humano como un enorme libro.  Asegura que “Si alguien leyera en voz alta el genoma de una persona a una velocidad de seis letras por segundo, tardaría 34 años en terminar”(The Wall Street Journal Americas. 5/10/2010)

Cada uno de nosotros determina si quiere ser bendecido o enfrentar las maldiciones…

La chica trabajó intensamente. Ese proceso le permitió descubrir, no solo para ella sino para su familia, los riesgos heredados para su salud… Descubrió en todos estos meses, lo mucho que podemos heredar: no solo el color de los ojos o tonalidad del cabello, sino también la proclividad a algunas enfermedades. Hoy, a pesar de que recién llegó a la mayoría de edad, trabaja en una  compañía grande de los Estados Unidos y cursa una carrera en biología.

     MALDICIONES GENERACIONALES


 Con frecuencia y al pensar en personas que inexplicablemente experimentan enfermedades, inclinación al suicidio, ruina e incluso, propensión a los accidentes, coincidimos en reconocer que “algo extraño” ocurre en esas vidas. “Tienen un sino inexplicable y terminan siempre en las mismas condiciones que su abuelo o bisabuelo”.

A la luz de la Biblia entendemos que se trata de maldiciones generacionales. Así como nuestro ADN físico transmite características particulares de un individuo por generaciones enteras, así también por generaciones enteras se transfiere el ADN espiritual y algo más grave: las maldiciones que muchas personas recibieron por palabras de auto condenación o bien, por las maldiciones que otras personas pronunciaron sobre ellas.

Las maldiciones más frecuentes se producen por abrir puertas al ocultismo o marginar a Dios de nuestras vidas. ¿La razón? Cuando el Señor no ocupa el primer lugar en nuestra existencia o en la familia, quien toma ventaja es Satanás mismo.

Cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto, el Padre les hizo una advertencia que aplica a nosotros hoy referente a los ídolos y prácticas de los pueblos paganos, relacionadas todas con el ocultismo: “No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen…”(Éxodo 20:5) Observe por favor, que de estas prácticas se derivaban maldiciones por generaciones enteras. ¡Las maldiciones son reales y se heredan!.

No obstante, Dios también fue claro en señalar que su misericordia está extendida hacia Su pueblo. Lo que desencadena maldición, la misma que no solo nos afecta a nosotros sino a nuestro cónyuge sino a nuestros hijos, nietos, bisnietos y líneas sucesivas, es persistir en la maldad, como advirtió el Señor a través del patriarca Moisés: “Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos”(Éxodo 34:7).

A estas maldiciones se suman las que profieren en contra nuestra las personas, o incluso, las que como padres – en medio de un rapto de ira—expresamos hacia nuestros familiares. Al retornar la calma pensamos que “No pasará nada porque fue en un momento de rabia”, pero no es así. El peso destructivo de las palabras persiste.

Con el poder de Dios las maldiciones se rompen y nuestras generaciones son bendecidas…

el caso de una esposa airada que maldijo a su marido: “He de verte en la ruina. No saldrás de esa condición”. Aun cuando lograron mejorar la relación, él en efecto terminó en una situación caótica en la salud, en lo personal y en sus finanzas. Y ella misma, como parte de su familia, sufrió las consecuencias. ¡Mucho cuidado con lo que decimos, porque a través de las palabras somos bendecidos o acarreamos maldiciones (Cf. Proverbios 18:21)!.

   ES HORA DE ROMPER LAS MALDICIONES


 ¿Recuerda la historia de la familia Kennedy? John F. Kennedy murió asesinado el 22 de noviembre de 1963. Su hermano Roberto también fue asesinado. David Kennedy murió de una sobre dosis de drogas en 1984; él representaba la tercera generación. Ahora,  John F. Kennedy Jr. murió en un accidente de avión el 17 de julio de 1999. Todas las revistas y los periódicos hablaban de la "Maldición de los Kennedy". Esta es una situación que se puede romper con la Palabra de Dios y por el poder de la sangre de Jesús. Estas tragedias no se produjeron porque los Kennedy fueran malas personas, sino debido a algo que cayó sobre ellos. La iniquidad, o maldición, fue transferida de generación en generación.

La Biblia nos enseña que nuestro amado Salvador Jesucristo rompió toda maldición. Nos hace herederos de las bendiciones “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.” (Romanos 5:19) Y esas bendiciones se aplica a nuestras vidas cuando recibimos a Jesús como Señor y Salvador: “…con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;  el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.”(Colosenses 1:12-14).

Desde hoy decídase por las bendiciones que Dios tiene para su vida...

 ¿Y qué pasa con las maldiciones que pronunciamos contra otros o que otros pronunciaron contra nosotros? Es fundamental que rompamos esas maldiciones. Tras comprender el   principio espiritual de la causa y el efecto y que por la obra de Jesús somos libres (Cf. Juan 8:32-36), debemos arrepentirnos por las maldiciones que pronunciamos contra la familia (cónyuge o hijos) o contra otras personas. El segundo aspecto, declarar bendiciones sobre aquellos a quienes hayamos maldecido. Ese vocabulario nuestro, destructivo, debe cambiar. Y si es sobre nuestras vidas que operan maldiciones generacionales, en el Nombre de Jesucristo—en oración--, debemos romperlas.

 

Recuerde siempre que Dios nos llamó a ser herederos de bendiciones y no de maldiciones. Él, nuestro amado Salvador, se hizo maldición para bendecirnos. ¡Rompa hoy, en la autoridad del Señor Jesús con toda maldición generacional que desencadena estancamiento espiritual, enfermedades, inclinación al suicidio, ruina e incluso, propensión a los accidentes—entre otras!.

!.Amen.