¿Hay algo malo en el baile?¿Por qué resulta inconveniente alguna música?¿Por
qué afirmamos que se tejen las redes del satanismo en algunos ritmos musicales?.
La música pesada y las drogas son una
comprobada puerta de ingreso al mundo
del satanismo...
Por más de cincuenta años en Chiavenna, un apacible pueblo de ocho mil habitantes en el extremo norte de Italia, nunca pasó nada extraño. En el entorno parroquial de sus moradores, salvo las fiebres reumáticas de una vecina o quizá la decisión de un joven, de contraer matrimonio, nada era noticia. Todo era igual. Parecía que el tiempo se había detenido… Pero la escena cambió cuando tres adolescentes asesinaron a la superiora de Instituto de Monjas, sor María Laura Mainetti –de 61 años—a pedradas y heridas con armas corto punzantes “para salir del aburrimiento”. Los hechos ocurrieron el sábado 1 de julio del año 2000.
Lo que comenzó como un misterio porque se desconocía a las
autoridades, tardó veinte días en salir a la luz con la captura de las
chicas—en apariencia normales--, de clase media alta y buenas estudiantes en un
Instituto de Hotelería. Las investigaciones demostraron que incursionaron, primero en el
rock pesado y de allí en el satanismo, hasta el punto de elogiar a Charles
Manson, autor del crimen de la actriz Sharon Tate y otras personas que le
acompañaban, en un sonado caso que involucró adoración al mundo de las
tinieblas.
Nadie las tomaba en serio, sobre todo porque parecían muy rebeldes,
alto típico de su edad, en criterio de sus vecinos. Tras diez horas de interrogatorios, una de las tres autoras del
crimen, no resistió más y confesó. "Queríamos matar a un sacerdote o a
alguien de la Iglesia", dijo. Explicó: "Elegimos al arcipreste de
Chiavenna, pero el párroco es robusto y podía reaccionar, así que decidimos
matar a sor María Laura",
Las tres se comunicaban continuamente por medio de sus respectivos
celulares. Mediante una llamada telefónica en un servicio de cabinas,
contactaron a la religiosa y le pidieron entrevistarse con ella, argumentando
que una de ellas necesitaba que la aconsejaran. La monja creyó y salió del
Instituto a las 10:30 pm. Las jóvenes la llevaron en un auto hasta un lugar
distante, en donde procedieron a quitarle la vida de manera violenta. La
dejaron irreconocible.
Las investigaciones posteriores revelaron que las jovencitas eran
asiduas oyentes de rock pesado, la mayoría de los temas con mensajes
subliminales que exaltaban la violencia y el asesinato… “No podemos descartar
que los mensajes subliminales hayan obrado en ellas”, dijo uno de los
facultativos encargado de dictaminar el estado mental de las tres chicas.
La galería de “famosos” satanistas en la música
Cuando aludimos a la utilización de mensajes subliminales en la
música, es necesario remitirnos a cantautores de renombrada fama—aun cuando
muchos de ellos muertos--, como Elvis
Presley, Jerry Lee Lewis, los Beatles,
entre otros.
A finales de la década de
los sesenta, los Rolling Stones popularizaron álbumes como Their Satanic Majestic
Request ('Al servicio de sus satánicas majestades') y su clásico Sympathy for
the devil ('Simpatía por el diablo'). Lo
propio hicieron. Los Beatles –reconocidos y confesos seguidores de doctrinas
orientales—con The White Album con
mensajes ocultos en los temas
Revolution 1 y Revolution 9. Su fama llevó a que John Lennon anunciaba
que serían más populares que Jesucristo. Como se recordará, su líder, John
Lennon fue asesinado en 1980.
Igual suerte han corrido otros cantautores a quienes la enorme popularidad
los atropelló de la noche a la mañana—hay quienes afirman que producto de
pactos satánicos dados los mensajes que luego difundieron en sus canciones—y
que murieron en extrañas circunstancias. Para poner algunos ejemplos,
permítanme mencionar a John Bonham (Led Zeppelín); Brian Jones
(Rolling Stones); Bon Scott (AC-DC); Randy Rhoads (Ozzy Osbourne) o el propio
Jimi Hendrix. Uno de los principales impulsores de la música satánica, llegó a
asegurar: "La música crea estados de ánimo porque la música es en sí algo
espiritual. Se puede hipnotizar a las personas por medio de la música y cuando
alcanza el punto más débil de resistencia se le puede predicar directamente en
el subconsciente todo lo que se le quiere decir". (Jimmy Hendrix, Life Magazine,
Edición del 3 de octubre de 1969, pp. 74).
Millares de nuestros jóvenes se pierden en las drogas, en cuyo mundo comenzaron con algo tan "inofensivo" como la música...Luego todo parece ser muy tarde...
Ahora, en el listado de abiertos adoradores de Satanás, se menciona a los precursores del heavy metal, Black Sabbath, cuyo cantante, Ozzy Osbourne, pasaría a ser en los años ochenta el principal enemigo de muchas organizaciones cristianas norteamericanas tras grabar canciones como Mr. Crowley. Este tema lo dedicó al mago «negro» Aleister Crowley que, a principios del siglo, había fundado su propia religión luego de pertenecer a diversas sociedades secretas. Hay quienes asegura que se reunía con otros practicantes del ocultismo en la abadía italiana de Cefalu, donde practicaban ritos satánicos, en los que se mezclaba el sexo, la sangre y la violencia.
La canción de la que se afirma contiene el mayor número de mensajes satánicos ocultos, fue popularizada por otro grupo inglés de los años setenta, Led Zeppelín. Su gran éxito fue Stairway to Heaven ('Escalera al cielo') que se unió a la fama Jimmy Page—su guitarrista estrella--, de ser asiduo practicante de la tabla ouija.Otros exponentes del heavy metal acusados de ser ministros de satanás, son los australianos del grupo AC-DC. En el punto más alto de su popularidad difundieron el tema –mundialmente famoso-- Highway to Hell ('Autopista al Infierno') y otros igualmente populares como Hell aint a bad place to be ('El infierno no es un mal sitio para vivir') o Sin City ('Ciudad del pecado'). En algunos de los conciertos, su guitarrista, Angus Young, disfrazado con rabo y cuernos, en homenaje a Satanás.
En Inglaterra tomó fuerza así mismo la agrupación Iron Maiden que
lanzó el álbum The Number of the Beast (666, el numero asignado al Diablo). La
letra citaba textos de la famosa Biblia
Satánica. La portada del disco, mostraba al líder del grupo, Eddie dirigiendo
como un titiritero, a los hombres en forma de marionetas.
En el listado y no menos famosos, figura el Venom, precursores del estilo black metal.
Algunas de sus composiciones conocidas son: In league with Satan ('Aliados de
Satán'), Welcome to hell ('Bienvenido al infierno') y Black metal ('Metal
negro'). La galería de artistas que sirvieron y sirven a Satanás a través de
la música, podría tornarse ilimitada porque aún hoy, siguen emergiendo
cantautores con temas musicales que mezclan mensajes directos e indirectos que
ensalzan el mundo de las tinieblas.
¿En qué consiste la ténica subliminal de la música?
Como lo indica la palabra subliminal (Etimología latina de
subliminal: sub-bajo, limen-umbral (límite), es decir, debajo del umbral) se
trata de un mensaje destinado a llegar al oyente justo por debajo del umbral de
la conciencia. Se trata de un que escapa al oído, a los ojos, a los sentidos
externos y penetra en el subconsciente profundo del oyente, el cual está
completamente sin defensa contra esta forma de agresión. Al recibir este mensaje o estímulo exterior, nuestro cerebro lo
analiza, a través de la inteligencia, juzgando sobre su contenido. Si éste es
aceptado, lo envía voluntariamente al subconsciente, que, a la manera de las
computadoras, lo decodifica y archiva en su memoria y procede a utilizarlo más adelante
para modificar la conducta del receptor según ese concepto aceptado
voluntariamente.El mensajes subliminal, en cambio, ataca sutil pero eficazmente al
receptor, pues esquiva las barreras de la selección inteligente y consciente
además sin advertir esta violación.
Estos mensajes insertos en la música, no hacen otra cosa que promocionar la adoración al mundo de las tinieblas, la práctica del sexo promiscuo, el uso de las drogas, la violencia, el odio y emociones destructivas en el ser humano.
No es un tema nuevo
En el año 1894, el médico W.R. Dunham publicó su trabajo sobre la
comunicación subliminal titulado "The Science of Vital Force" (La
Ciencia de la Fuerza Vital) demostrando la existencia de dicha comunicación
subliminal En un teatro de New Jersey
(USA), en los años 50 aproximadamente, se realizó un experimento con mensajes
subliminales. Consistió en insertar mensajes subliminales en la película
"Picnic". Cada 24-30 fotogramas aparecían las palabras "Tome
Coca-Cola" y "Coma pop-corn" sobre el rostro de la actriz Kim
Novak. Como consecuencia se incrementaron las ventas en un 18% y las de
pop-corn en un 58% respectivamente.Un estudio realizado
por el investigador, Jacob Aranza sobre el Backward Masking, pone de
manifiesto la relación que existe entre
la música, el mensaje subliminal y el culto satánico (Backward Masking Unmasked
Hunting - don House, Louisiana, 1983). Menciona entre otros estudios, las
conclusiones de reconocidos neurólogos y psiquiatras que se han abocado a este problema, especialmente William Yarroll, Roy S, Silverman, Lou Ryder
y Hall Becker.Los especialistas coinciden en asegurar que la sugestión y la
estimulación subliminal pasa por el sistema reticulado activador ascendente
para alcanzar las dos esferas, izquierda y derecha del cerebro humano,
generando reacciones.
Satanás y su propósito original: Destruir
¿Qué de malo tiene el baile?
¿Y qué decir de los bailes? A los cristianos comprometidos se nos acusa de ser adversos a los bailes por mero fanatismo; sin embargo, la música unida al contoneo o roce de los cuerpos, exacerba los deseos del hombre. Un ejemplo lo encontramos en el gobernante Herodes quien sucumbió ante la música y danzas seductoras de Salomé; luego, procedió --sin utilizar su razonamiento--a ordenar la muerte de Juan el Bautista (Mateo 14:6-10).La Biblia es clara al anunciar que la música inspirada por Satanás, será destruida al final de todo sistema creado cuando la ciudad de Babilonia—máximo exponente del ocultismo, las religiones orientales y las enseñanzas de error-- sea derrumbada a tierra. El sonido de su música no volverá a ser escuchado jamás (Cf. Apocalipsis 18:22).El problema entonces no estriba en la música, que fue concebida para exaltar a nuestro amado Padre celestial, e incluso, puede tener efectos terapéuticos (Cf. 1 Samuel 16:23; 2 Reyes 3:11, 15, 16; 1 Crónicas 25:1; Salmos 126:1, 2), sino en los mensajes directos e indirectos a través de la música, constituyen una de las estrategias de nuestro adversario espiritual para destruir al género humano (Cf. Juan 10:10 a, 1 Pedro 5:8)
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