jueves, 22 de octubre de 2015

¡Dios quiere liberar a los cautivos!

Los problemas desatados por la depresión, asaltaron la vida de Helena por más de doce años. Era una sucesión de crisis que la llevaron, en más de una ocasión, a pensar en el suicidio. “La vida no tiene sentido”, solía repetir, presa de la desesperanza.







Dios nos creó para ser libres, y no hay razón
 para que el enemigo nos mantenga cautivos


Acudió primero a la sicología y, después, a siquiatras. No encontraba sosiego. Por último una amiga de la familia le recomendó ir donde un chamán, que vivía en la Calle Quintales, muy cerca del centro de la ciudad. “Tiene muchos aciertos”, le dijo.


Las aguas de colores que le prescribió el brujo, parecieron traerle tranquilidad en los primeros días del tratamiento, pero después la situación se tornó insostenible ya que no podía dormir en paz. Las pesadillas la despertaban, en la mitad de la noche.


Helena creía que iba a enloquecer. En las noches no conciliaba un sueño reparador por miedo a las imágenes terroríficas que aparecían en los sueños, y de día –con infinidad de personas que la rodeaban—se sentía asaltada por la soledad. La depresión siempre tocaba a su puerta.


--¿Qué me sacó de esta situación?—pregunta, y a renglón seguido da la respuesta--: El Señor Jesucristo. Desesperada, me volví a Él. Oraba y esa paz que viene de Sus manos poderosas, me invadía. Las depresiones son cosa del pasado, y si quieren aparecer de nuevo, busco a Dios en oración. Ese es el remedio, eficaz y muy económico--.


Helena pudo regresar a su trabajo como profesionista. Su esposo y los dos hijos, hoy adolescentes, han vuelto a experimentar paz en el hogar. ¡Dios lo hizo posible!


Una lucha permanente


Quien creyó que ser cristiano lo eximía de todo problema, está equivocado. Nuestro adversario, Satanás, quiere poner tropiezo a nuestra vida para desencadenar destrucción física y emocional (Cf. 1 Pedro 5:8; Juan 10:10 a.)








Hoy es el día para ser libres por el poder
 de Jesucristo en nuestras vidas...


Es una pelea constante la que libramos contra el mundo de las tinieblas, y de la cual nos advirtió el Señor Jesús: “Ahora vayan, y recuerden que los envío como ovejas en medio de lobos.”(Lucas 10:3. Nueva Traducción Viviente) Es evidente que, como ovejas, en ocasiones nos asiste el andar demasiado confiados, pero nuestro amado Salvador nos advierte: ¡Cuidado!


El autor cristiano, Chuck D. Pierce, nos recuerda que: “El propósito de Satanás es interrumpir el plan de Dios, para que no tengamos vidas exitosas. El cualquiera de las etapa de nuestras vidas el enemigo desearía bloquearnos para llevarnos lo más lejos posible de Dios y sus propósitos. Si nos movelos lejos, el destino que Dios tiene para nosotros no puede ser completado.”(Libro: “Cómo ministrar liberación” - Chuck D. Pierce. “¿Cómo Satanás nos aparta del camino de Dios?”. Editorial Peniel. Argentina. 2006. Pg. 43)


Las huestes de maldad no descansan en su propósito de traernos problemas, de ahí que es esencial que nos mantengamos alerta, prendidos siempre de la mano del Señor Jesucristo. No podemos dejar que el enemigo tome ventaja.


Preparados siempre para la batalla


Nuestro amado Dios está siempre a nuestro lado. Nos acompaña en todo momento, como escribe el salmista: “Pues el ángel del Señor es un guardián; rodea y defiende a todos los que le temen.”(Salmo 34:7. Nueva Traducción Viviente)


Sin embargo, Dios mismo a través del apóstol Pablo, nos llamó a mantenernos alerta para la batalla: “Pelea la buena batalla por la fe verdadera. Aférrate a la vida eterna a la que Dios te llamó y que confesaste tan bien delante de muchos testigos. ”(1 Timoteo 6:12. Nueva Traducción Viviente)


Es cierto, los problemas vendrán, pero si estamos asidos de la mano de Jesucristo, prestos a enfrentar a nuestro adversario espiritual, vamos a vencer (Cf. Santiago 4:7)


No podemos confiarnos bajo ninguna circunstancia. Esa es la razón por la que el cristiano no se puede desprender de la mano de Su Salvador, Jesucristo, y ni tampoco dejar de pasar tiempo en Su Presencia en oración.


¡Dios viene en rescate de los cautivos!


Nuestro amado y poderoso Dios viene en rescate de los cautivos. No hay enfermedad, problema económico, herida emocional o problema afectivo, que el Señor no pueda resolver. Es cierto, Satanás desencadena enormes dificultades alrededor nuestro, pero nuestro Poderoso Capitán, está presto a liberarnos si se lo pedimos.


El profeta Isaías escribió un pasado revelador que comparto con usted: “¿Quién puede arrebatar el botín de las manos de un guerrero? ¿Quién puede exigirle a un tirano que deje en libertad a sus cautivos? Pero el Señor dice: «Los cautivos de los guerreros serán puestos en libertad, y se recuperará el botín de los tiranos. Pues yo pelearé contra quienes peleen contigo, y salvaré a tus hijos. Alimentaré a tus enemigos con su propia carne y se embriagarán con ríos de su propia sangre. Todo el mundo sabrá que yo, el Señor, soy tu Salvador y tu Redentor; el Poderoso de Israel».”(Isaías 49:24-26. Nueva Traducción Viviente)


Satanás tiene a millares de personas cautivas en todo el mundo. Unos están en prisiones de ruina, otros atrapados por la enfermedad, sin número golpeados por dificultades matrimoniales y otros más por depresión. La lista de ataques de nuestro adversario espiritual es muy larga.


¡Quien nos saca de la cautividad es Dios mismo! Recuerde lo que dice el texto: “Los cautivos de los guerreros serán puestos en libertad, y se recuperará el botín de los tiranos...”.


Si usted está en Cristo, la Redención y Salvación de Él sobre su vida, rompe las cadenas en las que ha querido mantenerle Satanás. Recuerde que estamos batallando contra un enemigo que está vencido pero que  se resiste a esa realidad.


Sométase a Dios y sea libre


El mayor problema es que libraos las batallas en nuestras fuerzas y no le damos lugar a Dios. Es lo que ocurría con Helena. Estaba acudiendo a todos los métodos menos a Aquél que tiene la solución: nuestro amado Señor.


Las Escrituras son claras cuando nos enseñan que Dios “Rescata a los que están injustamente condenados a morir, sálvalos mientras van tambaleando hacia su muerte.”(Proverbios 24:11. Nueva Traducción Viviente)


Sólo nuestro amado Señor rompe las cadenas en las que quizá se encuentra atado. Dios trae libertad y sanidad, tanto física como emocional. Vuélvase a Él, ejerza su autoridad espiritual sobre el mundo de las tinieblas, y sea libre de toda atadura. ¡Jesucristo nos hace libres!


Cuando Cristo Jesús gobierna nuestra vida, todo cambia alrededor. Vuelven las bendiciones. Y usted, ¿Ya recibió a Jesucristo como Señor y Salvador? Hoy es el día para que tome esa decisión. Puedo asegurarle que nuestro amado Maestro traerá cambio en su forma de pensar y actuar. Él marcará la diferencia en su existencia

Dios ama la familia y hace todo posible








Dios ama y cuida de nuestra familia, hoy y siempre





1. Lectura Bíblica: Juan 6:5-14




2. Meditación familiar:




Cuenta el autor y conferencista, Charles Stanley, que hace algunos años, su iglesia se estaba preparando para adquirir una propiedad costosa, y su deseo era realizar la compra sin endeudarse. Una semana antes del plazo dado, habían reunido menos de la mitad del dinero; completar el resto parecía imposible.
Relata que: “Mencioné nuestra necesidad a la congregación, y después del primer servicio, una joven pareja se me acercó y me dio el anillo de matrimonio del esposo para utilizarlo en el pago. Ellos insistieron en que yo tomara el anillo, a pesar de que estaban en una situación económica difícil, y tenían un bebé en camino.

          
 Durante el segundo servicio, saqué el anillo y conté el sacrificio que había hecho esta pareja. Entonces sucedió la cosa más asombrosa. La gente comenzó a fluir por el pasillo y donar toda clase de cosas —yates, casas, joyas, automóviles. Al final de ese servicio, teníamos exactamente la cantidad de dinero que necesitábamos.”

 Nada es imposible para nuestro Padre celestial. Él utilizó un humilde anillo para recaudar más de dos millones de dólares en un solo día, así como una vez tomó prestado el almuerzo de un niño para alimentar a cinco mil hombres.
 Le invito para que considere el relato de Juan, capítulo 6, versículos del 5 al 14. ¿Recuerda? Es el momento en el que nuestro amado Salvador, a partir de unos cuantos peces y panes, alimenta a una multitud entera. Algo imposible, humanamente. No obstante, cuando Dios interviene, todo es POSIBLE. Cinco mil personas en total fueron alimentadas. “Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.  Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, de los cinco panes de cebada que sobraron. Y habían comido unas cinco mil personas.”(Juan 6:12, 13)

 Nosotros, con frecuencia, preguntamos: “¿Qué voy a hacer?” En vez de preguntar: “Señor, ¿qué es lo Tú  que vas a hacer?” Dios tiene un plan para guiarnos por el camino seguro a través de cualquier situación, si simplemente confiamos en Él, en vez de hacerlo en nuestros recursos.

 Nuestro amado Padre celestial quiere y se mueve en nuestras vidas en la medida que se lo permitimos. Él transforma nuestras vidas pero también la de nuestra familia.

Confíe en su Padre celestial para todo lo que necesite. Él ha prometido cubrir las necesidades de sus hijos, y conoce la mejor manera y el mejor momento para hacerlo.

 Hoy es el día para que reciba a Jesucristo como Señor y Salvador. Puedo asegurarle que su vida será transformada. Si tiene alguna inquietud, por favor escríbanos




3. Oración familiar:




“Amado Dios, creemos que no solo todo puede ocurrir cuanto tú intervienes, sino que, además, depositamos en tus manos toda nuestra confianza para que lo imposible se haga posible en nuestras vidas. Oramos que nos ayudes a crecer en la fe diariamente. Pedimos delante de tu Presencia que nos ayudes a movernos en la dimensión de los milagros. En Tus manos quedamos. Amén”




4. Una Meta Familiar:





Compartiré con mi familia las maravillas de un Dios maravilloso, en el que creemos, y para el cual nada es imposible