Permita que hoy el Señor Jesús
lo haga libre de las ataduras sexuales...
Introducción:
Infinidad de personas se encuentran en tremendas ataduras
sexuales. Hay quienes aseguran que no pueden abandonar la pedofilia, el
homosexualismo, la adicción a la pornografía y sinnúmero de comportamientos
inmorales que son contrarios a la Palabra de Dios. Una vez la persona está en
las redes de la inmoralidad, el enemigo espiritual no querrá soltarlo. Hoy
podrá comprobar con ayuda de las Escrituras, que no solamente es posible ser
libres, sino que además, se puede permanecer en esa libertad que nos ofrece el
Señor Jesús.
I. Millares de personas están atrapadas por la inmoralidad
sexual y sienten que no pueden escapar (Apocalipsis 21:27)
1. Infinidad de personas –incluso cristianos de muchos años—se
encuentran atrapadas en la inmoralidad sexual.
a. Ataduras a pensamientos inmorales
b. Ataduras a hábitos impuros
c. Ataduras a una vida sexual desordenada
d. Ataduras a perversiones sexuales
e. Ataduras a la lujuria
2. Cada nueva acción de quien se encuentra bajo ataduras
sexuales le llevan a un nivel más bajo a. Sólo Dios puede librarnos (Santiago 1:21).
b. A los ojos de los demás es posible ocultar nuestro mundo interior
verdadero a otras personas, pero no a Dios que conoce lo íntimo del corazón (1
Crónicas 28:9
Fases evolutivas de las ataduras sexuales
Fases --Características
1. Impureza mental y física
Estimulación mental y física, adicción a imágenes de
pornografía, fantasías sexuales, masturbación, aventuras ilícitas, acudir a
prostitución.
2. Perversiones sexuales
Exhibicionismo, voyerismo, travestismo, bestialismo, fetichismo,
necrofilia entre otros.
3. Comportamiento criminal
Acceso carnal violento, hostigamiento a niños, incesto,
sado-masoquismo.
3. Cada nueva tentación lleva a quien se deja atrapar a una
acción más baja e impura.
“Algunos de los hombres y mujeres a los que he aconsejado no quisieron
jamás ser controlados por las fantasías sexuales. Pero, como el proverbial sapo
en la olla de agua, no se dieron cuenta de que su secreta fascinación por la
pornografía, o las fantasías sexuales, los cocinaba lentamente; al principio
del proceso tanto el sapo como el cristiano tentado sexualmente pueden saltar
dentro del agua caliente, pero después de estar haciéndose concesiones y
aclimatándose continuamente a su ambiente potencialmente mortal, terminan
siendo débiles e incapaces para escapar de la trampa”
4. El cristiano está llamado a ser vencedor sobre toda atadura
sexual (Filipenses 4:13; 2 Pedro 2: 9, 10)
5. Ceder a la tentación sexual termina por convertirse en un
hábito
a. El hábito toma fuerza en la mente
b. Ceder a la tentación se convierte en un patrón de
comportamiento muy fuerte.
6. Cuando se establece una fortaleza mental aun cuando la
persona conoce la voluntad de Dios en cuanto a la moralidad, actúa en contra
porque siente que no se puede resistir.
“Para liberarse de la esclavitud sexual que le encadena, la persona debe
entender en primer lugar cómo quedó inmerso en ella. Debe reconocer el camino
que lo condujo a esa esclavitud para que pueda renunciar a esos pensamientos y
conductas impuras, y debe también identificar a quienes pudieron haber contribuido o estimulado en esa mala dirección, para que
les pueda perdonar”.
7. Hay por lo menos tres caminos que conducen a las ataduras
sexuales:
a. La promiscuidad sexual. Participar en actividades que
estimulan la lujuria (Mateo 5:27, 28)
b. Alimentar pensamientos e inclinaciones hacia la
homosexualidad
c. Hostigamiento o abuso sexual en la infancia.
8. Las ataduras sexuales se transforman, con el paso del tiempo,
en fortalezas mentales (Efesios 4:18, 19; Efesios 2:2)
a. Quien se encuentra atado, generalmente rechaza la ayuda (Juan
3:20, 21) Niega estar bajo ataduras.
b. Satanás gobierna este mundo por el pecado y no quiere que
quienes están bajo ataduras, sean libres (Cf. Juan 12:31; 14:30; 16:11; Efesios
2:2; 1 Juan 5:19)
c. Satanás no quiere que el cristiano conozca su identidad en
Jesús y la autoridad que puede ejercer en Cristo
9. En Cristo Jesús hay esperanza de libertad espiritual y física
de cualquier atadura (Colosenses 1:13, 14)
a. Satanás tratará de hacer creer a la persona que es imposible
alcanzar la libertad
b. Satanás olvida que el Señor Jesús lo venció en la cruz y nos
llama a libertad plena.
“El primer paso en la recuperación de alguien que se encuentra en
esclavitud sexual es salir de las tinieblas del escondite, y darle la cara a la
verdad de la luz… la esclavitud al sexo es lo más fácil para ocultar… no hay
indicios obvios de la esclavitud sexual… puede permanecer como una pesadilla
privada para toda la vida a menos que se traiga a la luz y se trate”
10. El sexo ilícito es la puerta más fácil para quedar atrapado
en ataduras. La promiscuidad, el adulterio y la fornicación, son entre otras,
semillas que siembra el enemigo en nuestra mente.
II. Dios desea que nuestra vida personal y matrimonial esté
libre esté libre de inmoralidad sexual (1 Tesalonicenses 4:3-5).
1. Dios desea nuestra santificación
a. Que nos apartemos de inmoralidad
b. Que nos alejemos de pasión de concupiscencia
“El creyente es llamado a manifestar la santidad en todo su andar, según
el modelo perfecto del Señor que nos ha dejado… Se ha dicho que todo lo que es
digno de Cristo, es indigno de un cristiano. Esta santidad estará caracterizada
por la luz en nuestro comportamiento entero.”(“Seguid la santidad”.
2. El matrimonio debe mantenerse puro (Hebreros 13:4)
a. E vitar la pornografía, las fantasías sexuales y todo lo que
estimule el sexo ilícito (Mateo 5:27, 28; Proverbios 4:23)
b. No dar lugar a las tentaciones. Si tocan a nuestra puerta,
rechazarlas en el Nombre y autoridad de Jesucristo (Santiago 1:14, 15)
c. Ser cuidadosos de los pensamientos y acciones que anidamos en
nuestro corazón (Mateo 12:34)
3. No podemos olvidar que incurrir en inmoralidad sexual
contamina nuestra vida y nos persigue como una sombra, como ocurrió con el rey
David tras pecar con Betsabé (Hechos 13:22; 1 Reyes 15:5)
a. El pecado oculto nos destruye física y espiritualmente (Salmo
32:3, 4)
b. Ningún pecado permanecerá oculto para siempre (Mateo 10:26)
c. Es mejor promover la libertad de toda atadura sexual ahora
4. El ciclo de la adicción sexual tiene fases bien definidas:
a. Experiencia inicial adictiva
b. Hábito – Toma seis semanas en arraigarse
c. Dependencia
d. Auto indulgencia al cometer la inmoralidad
e. Degradación (Romanos 1:24-28)
5. Una persona llega a la degradación cuando su comportamiento
inmoral es gobernado por una fortaleza mental.
Hay dos formas como se establecen las fortalezas mentales:
a. Experiencias traumáticas – Por ejemplo: acceder a material
obsceno
b. Experiencias inmorales – Por ejemplo: ser objeto de abuso
sexual
III. Solo cuando se experimenta un cambio de naturaleza, se
puede ser libre de las ataduras sexuales (1 Juan 3:8, 9)
1. Cristo Jesús nos hace parte de su naturaleza divina (2 Pedro
1:4; Romanos 8:8, 9)
a. Cristo es quien liberta de las ataduras de las tinieblas
(Colosenses 1:13, 14)
b. La sangre del Señor Jesús es la que limpia de todo pecado del
ayer
2. En Cristo la persona atada puede volver a la vida plena
(Efesios 2:1-3; 5:8)
3. Somos libres de elegir si obedecemos a Dios y caminamos en Su
presencia, en justicia y pureza.
IV. Las ataduras sexuales se rompen cuando reconocemos nuestra
identidad y autoridad en Cristo
1. Es necesario conocer nuestra identidad y ejercer la autoridad
y poder en Cristo para experimentar una vida cristiana exitosa (2 Pedro 1:3, 4;
Romanos 6:6, 7)
a. Cuando tenemos claro quiénes somos en Cristo, permanecemos en
Él (Juan 15:1-8)
b. Cuando tenemos claro quiénes somos en Cristo, caminamos en el
Espíritu (Gálatas 5:16)
2. El enemigo puede seguir tomando ventaja de las ataduras
sexuales que condenan (Romanos 8:1, 2)
3. Usar nuestro cuerpo para la inmoralidad sexual es profanar el
templo de Dios (1 Corintios 6:13-20)
a. No podemos deshonrar la libertad que tenemos en Cristo para
usar el cuerpo en actos inmorales (Gálatas 5:13)
b. Es necesario cerrar puertas y renunciar en oración a los
pecados de inmoralidad sexual en los que se incurrió en el pasado (Romanos
12:1)
b.1. Satanás procurará traer nuevas tentaciones a nuestra mente
(1 Pedro 5:8)
b.2. Debemos resistir las tentaciones de Satanás (Santiago 4:7)
“Los viejos hábitos son difíciles de romper. Una vez que hemos
acondicionado nuestra vida a un patrón de respuesta a cierto estímulo es
difícil reprogramar nuestras mentes. Esto también es verdad con los patrones de
pensamiento y los hábitos establecidos contarios a la Palabra de Dios. Son
patrones que se puede haber introducido en nosotros mucho antes de que fuésemos
cristianos”
4. El cerebro lo reprogramamos a través de nuestros
pensamientos. Lo que vemos y lo que escuchamos termina ejerciendo influencia en
nuestros patrones de comportamiento (2 Corintios 10:5)
a. Es necesario ser cuidadosos de los pensamientos que
procesamos (1 Corintios 14:20)
b. Dios nos manda huir de la fornicación, lo que comienza con
poner filtro a nuestros pensamientos (1 Corintios 6:18; 2 Corintios 4:4; 11:3)
V. Es esencial adelantar el proceso para romper con las ataduras
y cautiverio por inmoralidad sexual
1. Si vamos a derribar fortalezas espirituales de maldad en la
mente es necesario reprogramar nuestros pensamientos para rechazar todo lo
inmoral (Gálatas 5:24, 25; Colosenses 3:15; Salmo 119:9-11)
2. Elabore un listado en el que defina cómo ha sido la relación
con sus padres, los hábitos y adicciones que han permanecido generacionalmente,
si usted ha experimentado abuso sexual, si ha habido problemas mentales y qué
grado de compromiso ha tenido su familia con Dios.
3. Es necesario estar preparados porque el enemigo espiritual
procurará interrumpir el proceso, generando en su vida escepticismo o temor.
“Las equivocaciones del pasado no se rectifican cuando usted perdona.
Sin embargo, al perdonar usted se puede librar de ellas… ¿Cómo detener el
dolor? La única manera es romper la esclavitud y perdonar de todo corazón” (“Seguid la santidad”.
4. Dios espera que permanezcamos libres, firmes en esa libertad
que nos ha dado (Gálatas 5:1, 16)
a. Renunciar a pecados ocultos (Salmo 32:2; Efesios 4:15, 25)
b. Disposición para recibir y aplicar la libertad en Cristo
(Juan 8:32, 36)
c. No seguir creyendo las mentiras de Satanás (Juan 8:44; 1 Juan
1:8)
d. Aplicar la Palabra de Dios (Santiago 1:22; 4:17)
e. No reincidir en frecuentar malas compañías (1 Corintios
15:33)
f. Permanecer unidos a la mano del Señor Jesús (Juan 15:5, 8)
g. Perdonar de corazón a quienes nos causaron daño (Mateo 18:35)
h. Recordar siempre que si Dios nos perdonó, esos pecados –por
graves que hayan sido—quedaron sepultados en el pasado (Hebreos 10:17; Salmo
103:12)
5. Hoy es el día para permitirle al Señor Jesús que tome control
de toda su vida
Conclusión:El Señor Jesús murió en la cruz para traernos libertad
espiritual. No hay atadura a la inmoralidad sexual que no pueda ser rota por el
poder de Dios. Nuestro adversario espiritual, Satanás, querrá vendernos la idea
de que es imposible, pero está mintiendo. La perversión sexual en el ser
humano, cualquiera que sea, puede ser derribada y quien la enfrenta, salir
airoso, si permite que el Señor Jesús sea quien haga la obra, y tomados de Su
mano, emprenden el proceso de reprogramación de la mente con el fin de ser
totalmente libres…Amen.