La joven mujer asistió por tres días consecutivos a la serie de
conferencias que estaba dictando sobre guerra espiritual. La primera noche,
llegó antes que todos. Apenas estábamos acomodando todo para la transmisión por
televisión on line. Un correr con todo el equipo, de un lado a otro, haciendo
conexiones, probando sonido, verificando que todo saliera bien. Ella no hacía
sino mirarnos, y era evidente que esperaba el momento propicio para salir
corriendo de allí. Millares de personas en todo el mundo están atadas por el ocultismo y no saben cómo escapar.
El segundo día no perdió detalle de la charla. Al finalizar, se
acercó y me contó que había llegado a uno de los niveles más altos de la
santería. “Sé que en todo esto de los santos se mueven demonios, pero tengo
temor de renunciar. He visto personas que se salieron y murieron en
circunstancias inverosímiles; muertes muy dolorosas”, me dijo, sin ocultar en
su rostro el pavor de sólo pensar en irse de la santería.
Le dije que en el Nombre de Jesús se rompe todo pacto con Satanás y
con las prácticas ocultistas. Asintió, dejando ver que comprendía.El domingo, último día de las conferencias, se reunió con Lucero—mi
esposa--, y conmigo, para decirnos que se desharía de las imágenes. “Las Escrituras
me muestran que debo renunciar a todo eso y creer en Jesucristo”, nos dijo.
Prometió volver el domingo siguiente. Nunca lo hizo, al menos no hasta ahora.
Junto con mi esposa seguimos orando que ella escape a tiempo de esas prácticas ocultistas porque así como Satanás le da cosas a sus seguidores, así mismo pasa cuenta de cobro, que generalmente es la maldición, las enfermedades inexplicables y la ruina.
Infinidad de personas desean escapar del mundo de las tinieblas,
pero no saben cómo. Todavía no han depositado su confianza plena en Dios, quien
rompe las cadenas y hace libres a las personas de toda atadura. ¡Cristo hace
libre a quienes se atreven a dar el paso de fe, y creer!
¿En qué Dios hemos creído?
Infinidad de personas sucumben a la tentación. Terminan inclinándose por el ocultismo. Es cierto, el mundo de las tinieblas hace cosas increíbles, pero Satanás termina pasando cuenta de cobro. Cabe aquí la pregunta: ¿En qué Dios hemos creído?
El profeta Elías confrontó al pueblo de Israel, y trascendiendo el tiempo, a nosotros hoy, cuando les llamó a decidirse: por el ocultismo o por el Dios de poder. Un pasaje que le invito a considerar, describe que “Entonces Acab convocó a todos los israelitas y a los profetas al monte Carmelo. Elías se paró frente a ellos y dijo: «¿Hasta cuándo seguirán indecisos, titubeando entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, ¡síganlo! Pero si Baal es el verdadero Dios, ¡entonces síganlo a él!». Sin embargo, la gente se mantenía en absoluto silencio.”(1 Reyes 18:20, 21.
Es probable que alguna vez haya abierto puertas al ocultismo, participando en alguna actividad espiritista, cuando pidió le leyeran la mano o las cartas, o acudió a amuletos o riegos en procura de buena suerte. Ese hecho le concede “derecho legal” a Satanás y sus huestes para traer sobre su vida maldición, enfermedad y ruina. ¡Hoy es el día para que tome una decisión! ¿Es Dios en quien ha creído? Si es así, renuncie a toda oportunidad que le abrió al mundo de las tinieblas.
El Señor Jesucristo desea que usted
vida la vida plenamente, libre de las
ataduras del ocultismo...
Una sola persona marca la diferencia
Elías estaba solo en medio de un pueblo idólatra, y tomó la
decisión. Una sola persona, recuérdelo bien, marca la diferencia. Él retó y
echó por tierra el dominio territorial que ejercían los ídolos en Israel. Un
guerrero de oración destruye todo dominio, porque su arma es la oración al Dios
de poder, y todas las ataduras se rompen. En su casa, usted puede ser el
instrumento en manos del Señor para contar todo gobierno del mundo de las
tinieblas.
El pasaje describe que tras confrontar a los israelitas, el profeta
Elías dejó sentado ante todos que Él creía en un Dios más poderoso que los
demonios: “Entonces Elías les dijo: «Yo soy el único profeta del Señor que
queda, pero Baal tiene cuatrocientos cincuenta profetas. Ahora traigan dos toros. Los profetas de Baal
pueden escoger el toro que quieran; que luego lo corten en pedazos y lo pongan
sobre la leña de su altar, pero sin prenderle fuego. Yo prepararé el otro toro
y lo pondré sobre la leña del altar, y tampoco le prenderé fuego. Después,
invoquen ustedes el nombre de su dios, y yo invocaré el nombre del Señor. El
dios que responda enviando fuego sobre la madera, ¡ese es el Dios verdadero!»;
y toda la gente estuvo de acuerdo.”(1 Reyes 18:22-24. Nueva Traducción
Viviente)
No importa cuánto tiempo haya estado su familia, su cónyuge o
alguien cercano, en el ocultismo. El poder de Dios obrando en usted puede
destruir esas fortalezas espirituales. Caen a tierra por el poder sobrenatural
que opera en los creyentes.
No le tema a los demonios
Una estrategia que le ha rendido buenos resultados a Satanás y a
sus huestes, es sembrar temor en las personas. A muchos les resulta inverosímil
siquiera considerar la posibilidad de enfrentar el mundo de las tinieblas. Les
da miedo. Se les eriza la piel de solo pensarlo.
Elías llamó a los 850 profetas ocultistas que habitaban el
territorio, a preparar animal para el sacrificio. Si esos dioses de las
tinieblas tenían poder, iban a encender el fuego… Pero él mismo sabía que no
iba a ser así.
Ante un hombre o una mujer con autoridad espiritual de Cristo
Jesús, las tinieblas se paralizan. Usted es un instrumento en manos de Dios,
así que actúe como tal.
Relatan las Escrituras que los profetas de Baal “…prepararon uno de
los toros y lo pusieron sobre el altar. Después invocaron el nombre de Baal
desde la mañana hasta el mediodía… pero
no hubo respuesta alguna. Entonces se pusieron a bailar, cojeando alrededor del
altar que habían hecho. …Así que ellos gritaron más fuerte y, como
acostumbraban hacer, se cortaron con cuchillos y espadas hasta quedar bañados
en sangre. Gritaron disparates toda la tarde hasta la hora del sacrificio
vespertino, pero aún no había respuesta, ni siquiera se oía un solo
sonido. ”(1 Reyes 18:25-28. Nueva
Traducción Viviente)
¡Nada ocurría! Igual, nada ocurrirá hoy si usted como siervo de
Dios, como guerrero espiritual, se para sobre la brecha. Sencillamente los
demonios quedarán imposibilidad para actuar. El Nombre de Jesús, en el cual
usted actúa, ¡Tiene poder!
El profeta Eías no les temía. Incluso, se burló de los demonios:
“Cerca del mediodía, Elías comenzó a burlarse de ellos. «Tendrán que gritar más
fuerte —se mofaba—, ¡sin duda que es un dios! ¡Tal vez esté soñando despierto o
quizá esté haciendo sus necesidades! ¡Seguramente salió de viaje o se quedó
dormido y necesita que alguien lo despierte!». ”(1 Reyes 18:27. Nueva
Traducción Viviente)
Los demonios son los que tienen que huir ante nuestra presencia. No
somos nosotros los que salimos corriendo, no lo olvide jamás (Cf. Santiago 4:7)
Restaure el altar
El profeta Elías—como debe ocurrir con nosotros hoy--, sabía en qué
Dios había creído y lo mucho que podía hacer. Esa es la razón por la que, lo
primero que hizo, fue restaurar el altar:
”Entonces Elías llamó a la gente: «¡Vengan acá!». Así que todos se
juntaron a su alrededor, mientras él reparaba el altar del Señor que estaba
derrumbado. Tomó doce piedras, una para representar a cada tribu de Israel y
usó las piedras para reconstruir el altar en el nombre del Señor. Luego cavó
una zanja alrededor del altar con capacidad suficiente para doce litros de
agua. Apiló la leña sobre el altar, cortó el toro en pedazos y puso los pedazos
sobre la madera.”(1 Reyes 18:30-33. Nueva Traducción Viviente)
El altar era el lugar del sacrificio. Nuestro altar hoy, es el
lugar secreto, ese tiempo que dedicamos a estar en la Presencia de Dios. Esos
momentos maravillosos de oración. ¿Cuánto tiempo lleva sin orar?¿Acaso la
oración ocupa el último lugar en sus prioridades como cristiano?
Si desea que el poder de Dios se mueva en su vida, es necesario que
restaure el altar. La oración personal, pero también en familia. Hoy es el día
para comenzar.
Muévase en el poder
sobrenatural de Dios
Una vez restauró el altar, con esa enorme fe que asistía al profeta
Elías, pidió que empaparan con agua el altar y el propio animal para el
sacrificio. Él sabía que el fuego de Dios llovería del cielo. Él sabía en qué
Dios había creído.
Por ese motivo, cuando llegó la hora de ofrecer el sacrificio,
simplemente invocó el Nombre del Dios de poder. “A la hora que suele hacerse el
sacrificio vespertino, el profeta Elías caminó hacia el altar y oró: «Oh Señor,
Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,
demuestra hoy que tú eres Dios en Israel y que yo soy tu siervo;
demuestra que yo he hecho todo esto por orden tuya. ¡Oh Señor, respóndeme!
Respóndeme para que este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios y que tú los
has hecho volver a ti». Al instante, el fuego del Señor cayó desde el cielo y
consumió el toro, la leña, las piedras y el polvo. ¡Hasta lamió toda el agua de
la zanja! 39Cuando la gente vio esto, todos cayeron rostro en tierra y
exclamaron: «¡El Señor, él es Dios! ¡Sí, el Señor es Dios!».”(1 Reyes 18:36-38.
Nueva Traducción Viviente)
Dios responde a nuestro clamor. No hay oración que elevemos delante
de Su presencia, que no tenga respuesta. Él sabe cómo hacer las cosas. Él es un
Dios que no tiene rival.
Derribe todo vestigio del ocultismo
Cuando alguien que por años estuvo inmerso en el ocultismo, se
convierte a Cristo, debe romper con todo vestigio de su vida en las tinieblas.
Es necesario que se deshaga de fetiches, imágenes, amuletos, oraciones
espiritistas, símbolos y todo aquello que les conceda “derecho legal” a los
demonios. Recuerde que en adelante, usted se moverá en el poder ilimitado y
sobrenatural de Dios.
El profeta Elías rompió con todo rastro del mundo de las tinieblas
en aquél territorio: “Entonces Elías ordenó: «Atrapen a todos los profetas de
Baal. ¡No dejen que escape ninguno!». Entonces los agarraron a todos, y Elías
los llevó al valle de Cisón y allí los mató.
” (1 Reyes 18:40. Nueva Traducción Viviente)
Es tiempo de hacer un alto en el camino. No podemos seguir otorgándole
poder al mundo de las tinieblas mediante las prácticas o el temor que podamos
albergar respecto a los demonios. ¡Ni un paso atrás! Usted ha creído en un Dios
de poder, y los que tienen que huir, son el diablo y sus huestes.
Ríndale su vida a Cristo Jesús, renuncie a toda práctica ocultista,
cierre toda puerta que abrió a las tinieblas y comience un nuevo camino.
Comprobará que toda maldición, ruina y enfermedades inexplicables que pesan
sobre su vida y su familia, se irán. ¡Dios tomará el control!
Permítame preguntarle: ¿Jesucristo mora en su vida?¿Ya le abrió las
puertas de su corazón? Hoy es el día para que tome esa decisión. Marcará su
vida para siempre. Todo lo viejo, no solo morirá, sino que emprenderá una nueva
vida, de transformación, cambio y crecimiento personal y espiritual. ¡Reciba
hoy a Cristo como Señor y Salvador!
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