El
afamado conferencista, Nick Vujicic, hace una importante advertencia al
referirse a nuestra forma de pensar:
“Los problemas inician cuando los pensamientos negativos bloquean la
visión y nublan tu mente. Yo siempre trato de orar y recordar que Dios me ayuda
y me acompaña. Él nunca me deja, nunca se ha olvidado de mí. Él es capaz de
lograr que los peores acontecimientos se den para bien. Recuerdo que debo
apropiarme de las promesas de Dios y afirmarme en ellas si importar lo que esté
acontecimiento a mi alrededor. Yo se que
Dios es bueno y que, si permite que algo malo suceda, aun cuando yo no lo
entienda debo aferrarme a su voluntad.”(Nick Vujucic. “Vida sin límites”. Editorial CEBG. 2013. Colombia. Pg. 64)
Es importante reprogramar la mente
con el fin de que piense para la victoria. ¿Cómo se logra? Apropiándonos de
pensamientos de fe, muchos de ellos tomados de los versículos que hemos
sunrayado en la Biblia. Léalos una y otra y otra vez. Cuando sea necesario.
Los pensamientos constituyen un
motor para detenernos o avanzar. Dinamizan nuestras acciones que se ven reflejadas
en acciones que impactan nuestra existencia y la de quienes nos rodean.
¿Cómo piensa usted? Recuerde que tal como piensa, actúa. Si piensa negativamente,
le aseguro que irá a la derrota; si sus pensamientos son de fe, cimentados en
Dios, irá camino a la victoria.
Esta enseñanza tiene, entre otros
fundamentos, lo que escribió el apóstol Pablo a los creyentes de Filipos: “No
se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que
necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera
todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente
mientras vivan en Cristo Jesús.”(Filipenses 4:6, 7. NTV)
Este principio aplica no solo a su
vida sino también a su familia. Sus pensamientos terminan ejerciendo influencia
en su cónyuge y sus hijos. Tal como usted piense, se expresará y de la forma
como se expresa, afectará positivamente a los suyos.
Cambiar nuestra forma de pensar es
importante, recuérdelo siempre, no solo para su propia existencia sino para
aquellos a quienes ama. Cambiar la forma de pensar tendrá directa incidencia en
una forma diferente de actuar, que será algo enriquecedor para el entorno en el
que se desenvuelve.
Y hablando de cambio, ¿ya recibió a
Jesucristo como Señor y Salvador? Es importante que lo haga porque es Jesús
quien nos lleva a experimentar cambios y crecimiento permanente, en las
dimensiones personal y espiritual. Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo.
No se arrepentirá.
3.
Oración familiar:
“Mi
amado Dios y Padre, te damos gracias en este nuevo día porque nos das la
oportunidad de crecer en la medida en que te conocemos. Gracias por amar a mi
familia y estar con cada uno de los miembros de nuestro hogar. Guíanos siempre
a tomar decisiones acertadas, sabias y llevarnos a resolver los conflictos con
ánimo pronto. Sometemos este día en tus manos. Amén”
4.
Una Meta familiar para hoy:
Transmitiré
a mi familia pensamientos de fe, que conducen a la victoria, consciente que
actuamos siempre en consonancia con lo que pensamos.
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