Dios ama y cuida de nuestra familia, hoy y
siempre.
1. Lectura Bíblica: Juan 6:5-14
2. Meditación familiar:
Cuenta el autor y conferencista, Charles
Stanley, que hace algunos años, su iglesia se estaba preparando para adquirir
una propiedad costosa, y su deseo era realizar la compra sin endeudarse. Una
semana antes del plazo dado, habían reunido menos de la mitad del dinero;
completar el resto parecía imposible.
Relata que: “Mencioné nuestra necesidad a
la congregación, y después del primer servicio, una joven pareja se me acercó y
me dio el anillo de matrimonio del esposo para utilizarlo en el pago. Ellos
insistieron en que yo tomara el anillo, a pesar de que estaban en una situación
económica difícil, y tenían un bebé en camino.
Durante el segundo servicio,
saqué el anillo y conté el sacrificio que había hecho esta pareja. Entonces
sucedió la cosa más asombrosa. La gente comenzó a fluir por el pasillo y donar toda clase de cosas —yates,
casas, joyas, automóviles. Al final de ese servicio, teníamos exactamente la
cantidad de dinero que necesitábamos.”
Nada es imposible para nuestro Padre celestial. Él utilizó un humilde anillo para recaudar más de dos millones de dólares en un solo día, así como una vez tomó prestado el almuerzo de un niño para alimentar a cinco mil hombres.
Le
invito para que considere el relato de Juan, capítulo 6, versículos del 5 al
14. ¿Recuerda? Es el momento en el que nuestro amado Salvador, a partir de unos
cuantos peces y panes, alimenta a una multitud entera. Algo imposible,
humanamente. No obstante, cuando Dios interviene, todo es POSIBLE. Cinco mil
personas en total fueron alimentadas. “Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus
discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de
pedazos, de los cinco panes de cebada que sobraron. Y habían comido unas cinco
mil personas.”(Juan 6:12, 13)
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