lunes, 4 de mayo de 2015

ESTAMOS EN TIEMPO DE GUERRA ESPIRITUAL

Las batallas contra el mundo de las tinieblas las libramos en oración, sobre la base de que Jesucristo nos asegura la victoria...

 Lo que menos esperaron encontrar las autoridades en aquél ducto de aguas lluvias, era una capilla en la que jóvenes estudiantes dedicaban noches enteras a adorar a Satanás. Un recinto oscuro, apenas visible por la tenue luz de velas que tenían calaveras por candelabros, y que resaltaban paredes pobladas de símbolos esotéricos.“Santo Dios” se atrevió a decir el oficial a cargo, sin dar crédito a los restos de alcohol, marihuana y objetos cortopunzantes que formaban parte de sus rituales, los que utilizaban con desenfreno en insólitas prácticas para alabar al príncipe de las tinieblas.

El oficial Eliécer Santos relataría después a la prensa, que no podía concebir que en pleno siglo veintiuno ocurrieran hechos de este género. “Pensé que eran sólo novelas de terror o de misterio, pero no que se dieran en nuestro tiempo” , explicó.

 El operativo realizado en La Paulina de Montes de Oca, Costa Rica, puso en evidencia una creciente adoración de lo oculto por parte de una juventud rebelde, que encuentra en el satanismo una forma de expresar su inconformidad con los principios y reglas impuestos por la sociedad.

          ASEDIO CRESCIENTE DEL OCULTISMO

Hoy día muchos niegan la existencia de un mundo oculto. Consideran que se trata de mera superstición en un siglo en el que los avances científicos sorprenden cada vez por su ingeniosidad. Y mientras cierran los ojos a la realidad, se abren a corrientes filosóficas y de pensamiento que encierran mucha maldad. Sutilmente la perversidad está tomando fuerza en nuestra sociedad.

Sin embargo los cristianos debemos permanecer alerta. Tenemos claro que “... no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”(Efesios 6:12).

¿Cómo hacerle frente? Con oración y una estrecha relación con el Señor Jesucristo. La Biblia dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”(Santiago 4:7). Recuerde: Con el poder de Dios ¡Tenemos asegurada la victoria! Es aquí donde cobra particular vigencia el planteamiento del apóstol, Eduardo Cañas, quien señala: “Esta es una época de guerra espiritual. Lamentablemente muchos hermanos están desarmados y poco preparados para esta clase de lucha. El escenario de esta batalla está lleno de miles de demonios. Es un conflicto intenso, un combate cuerpo a cuerpo. Tenemos un adversario terrible y una oposición satánica agresiva y activa. ¿Acaso no hemos sentido estas fuerzas diabólicas en nuestra vida, en nuestro hogar, en nuestro trabajo y aún en la misma congregación? La lucha no es contra seres humanos… sino contra un enemigo sobrehumano, invisible y bien organizado.”(Eduardo Cañas Estrada. “Cuando la sal pierde su sabor”. Amen...

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