LA VERDAD SOBRE LA MENTIRA DEL DIABLO
Satanás es un ser espiritual, real, con
personalidad y consciencia, con voluntad y deseos, con poderes, con legiones de
ejércitos a su merced, aliados y seguidores poderosos, fanáticos y víctimas en
todo el mundo. A donde sea que te das vuelta o mires, allí está la obra de
Satanás y sus demonios, aun dentro de las iglesias y en el corazón de los más
tiernos... Job 4
4:12 El
asunto también me era a mí oculto; Mas mi oído ha percibido algo de ello.
4:13 En
imaginaciones de visiones nocturnas, Cuando el sueño cae sobre los hombres,
4:14 Me
sobrevino un espanto y un temblor, Que estremeció todos mis huesos;
4:15 Y
al pasar un espíritu por delante de mí, Hizo que se erizara el pelo de mi
cuerpo.
4:16
Paróse delante de mis ojos un fantasma, Cuyo rostro yo no conocí, Y
quedo, oí que decía…
Desde niña tenía muchos trastornos
espirituales serios, mi vida y de mi familia era un continuo y verdadero
poltergeist, fenómenos sobrenaturales todo el tiempo, mi casa siempre era la
típica "casa mal asombrada". Necesitaba ayuda especializada, con 16
años de edad sabía claramente que los fantasmas existían y pensaba que los
cazafantasmas también. Meditaba “si existe el veneno, también tiene que existir
el remedio”. Estaba tratando desesperadamente encontrar alguien que me ayudara.
Como no había quien hiciera eso, me propuse conocer del asunto para poder
enfrentarlo. Fue peor.
En mi carrera espiritual pagana, estuve años al principio con una mezcla muy grande de "búsquedas de la verdad", experimentaba decenas de religiones y alternativas a ver cuál me gustaba o un lugar donde pudiera sentirme al menos bien atendida y ayudada. Al no entender del asunto caía siempre en manos equivocadas.
Juan 8:44
"Vosotros sois de vuestro padre el
diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde
el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él.
Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de
mentira."
Todo lo que conocía o me recomendaban
estaba muy cercano o muy relacionado con el ocultismo. Al final y a falta de
mejor opción terminé con una gran mezcla de espiritismo y brujería. En cada
lugar que iba me hacían su “exorcismo” a su manera, un desastre. En esos largos
y duros años de experiencias espirituales intensas, aprendí, conocí, recibí
poderes y me capacité para trabajar en asuntos y problemas espirituales, pero
para Satanás…
Llegué a la triste conclusión que dónde iba todo era igual, cada religión o secta con nombres y formas diferentes pero todo se trataba de lo mismo: adorar y obedecer a Satanás; ser usada y abusada por sus demonios; vivir hostigada y maltratada por sus discípulos; hacer maldad disfrazada de bondad. Aún cuando una persona está en las sectas de buena gana, como me sucedió a mí al principio, todo es a base de engaños y se sufren muchos daños físicos, materiales y psicológicos además de los espirituales.
Tenía ahora 26 años de edad, había crecido
como mujer, como profesional y como sacerdotisa. La gama de opciones en busca
de solución y cambios se me había terminado, estaba frente a una gran muralla
en una calle sin salida y el único lugar a dónde mirar o por dónde salir era
“hacia arriba”. Miraba la muralla, miraba los leones que me perseguían, miraba
el cielo abierto… ¿Y ahora qué hago? ¿Hay algo más allá de todo esto? Ya no
sabía a quién recurrir y dónde ir para salir de esa calesa infernal, pues sólo
daba vueltas sobre lo mismo.
ROMPIENDO LAS CADENAS
Hechos 4:12
"Y en ningún otro hay salvación; porque
no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser
salvos."
Al conocer el Evangelio de Jesucristo y el
Poder del Espíritu Santo, pude tener el "antídoto del veneno" y
disponer de un poder espiritual que jamás había visto, un poder incomparable,
un poder superior a todo lo imaginado o creado. El poder de Jesucristo, el Santo de Israel,
es superior a todo poder y superior a todo trabajo, maldición o pacto de
sangre. Estas cosas son pequeñeces para nuestro Dios, las maquinaciones del
diablo cuales sean, están muy por debajo de la autoridad de Jesucristo y su
poder lo aplasta todo. El único Pacto de Sangre que es válido e inquebrantable,
es el que hizo Dios con la Humanidad a través de la Cruz, mediante la muerte y
resurrección de Jesucristo.Colosenses
2:14-15
“Anulando el acta de los decretos que había
contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en
la cruz, Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió
públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
Todas las maldades en que yo estaba
atrapada y engañada fueron echadas fuera de mi vida para siempre, pero no
fácilmente. Soltar todas las ataduras y romper muchas cadenas me costó
muchísimo esfuerzo y un adiestramiento espiritual muy estricto. Satanás no
quería perder uno de sus esclavos tan fácilmente, yo le era bastante útil y le
reclutaba mucha gente.
La guerra espiritual por el alma propia es
la más dura de todas y la más gloriosa. Fueron dos años enteros de intensa
guerra espiritual: conflictos increíbles, situaciones escabrosas, viajes,
fugas, traiciones, atentados, escondites, relaciones peligrosas, enemigos
ocultos, demonios, ángeles, brujos, profetas, visiones, poderes sobrenaturales
en acción, pasión, violencia, suspensos, aventura, efectos especiales… ¡estaba
viviendo mi propia y verdadera película de cine!
A mí no me vengan a decir que ser cristiano
es aburrido. Quien piensa así no sabe nada del Evangelio, ni del reino de Dios,
ni de Jesucristo.
UN NUEVO TEMPLO PARA EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS
Marcos 3:27 "Ninguno puede entrar en la casa de un
hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá
saquear su casa."
Las personas van a las campañas
evangelísticas o reuniones especiales en las iglesias y reciben la liberación.
El ministro le grita en la oreja ¡Eres libre! y la persona le cree porque
siente claramente en su cuerpo que lo que estaba molestando, salió.
Hay también varios casos de
bautismo/llenura del Espíritu Santo en el momento de la liberación. ¡Algo
extraordinario! Salen los demonios y te llena el Espíritu Santo, hasta suena
perfecto. Aun así, ésta no es una obra completa, esto es sólo el principio.
Nadie es liberado en una sola sección u oración, la esclavitud de años no sale
instantáneamente, siempre hay un proceso de ir rompiendo las cadenas y soltando
el pecado.
Muchos ingenuos y otros incrédulos
preguntan: ¿Pero no está Dios ahí dentro de mi corazón? ¿Cómo es que están
también los demonios? Te explico, espero que me creas porque es así:
Cuando le decimos a Jesús: "Sí, te recibo como mi Salvador y
Señor", le estamos dando las llaves de la casa nueva:
nuestro corazón, nuestra vida. Él entra a tomar posesión pero hay que sacar los intrusos que están ahí (los demonios), que invadieron y ensuciaron e hicieron gran estrago en nuestra casa. Ahí entra en acción la liberación. Los más grandes salen fácil con los primeros escobazos, pero los más chicos quedan muy escondidos (pecados ocultos, heridas) por todos los rincones y hay que ir sacando a medida que se va limpiando diligentemente la casa nueva (santificación). Algunos dan una pasadita de escoba así por arribita y dicen "ya está..." pronto reaparecen los pecados y además problemas de carácter, carnalidad, tormentos, pesadillas, etc.
Isaías 10:33
"He aquí el Señor, Jehová de los ejércitos, desgajará el ramaje con violencia, y los árboles de gran altura serán cortados, y los altos serán humillados."Si comparamos la obra de Satanás como un árbol plantado en nuestra vida, en el momento de la liberación es cuando arrancamos el árbol. Pero lo que sale no es todo el árbol; en ese momento traumático e inolvidable se arrancan las ramas visibles y se arranca el tronco lo más posible. Se limpia bastante y en algunos casos hasta las raíces, pero por debajo del cuerpo en el alma, quedan las raíces más delicadas y muy arraigadas de pecados ocultos y de heridas. Éstas son puertas abiertas y brechas que el enemigo usa para poder volver a su casa, entonces lo mejor es que sean identificadas lo más rápido posible y quitadas.
NO SE APRESURE: PREPÁRESE.
La iglesia de Jesucristo está muy confundida por la invasión de falsas profecías y falsas enseñanzas, eso a causa de la gran ignorancia espiritual que tiene la mayoría. Se llenan de afán por que les dicen “queda poco tiempo, Cristo ya viene, ponte a trabajar pronto, no escondas tu talento…”
Los líderes (5 ministerios de Efesios 4:11) no tienen en cuenta mandamientos básicos y sumamente importantes para la vida de los nuevos creyentes. Muchos transforman las congregaciones en negocio/empresa y están todos preocupados con las planillas de informe y los resultados numéricos. Los tratan como ovejas para el matadero, los cargan con responsabilidades que no pueden llevar, les envían a la guerra sin saber pelear. Una persona con heridas y pecados, es un portador y un transmisor de malos espíritus; es igual a una persona que tiene una infermedad infecciosa y contagiosa; no debe estar expuesta a los demás de esa manera; necesita su propio tiempo de santificación y liberación completa. A éstos los ponen rapidito a liderar grupos de hogares, ser maestros de escuela bíblica, dirigir la oración, visitar hospitales, cantar en el púlpito, tocar la guitarra.
Estas personas aun no están en condiciones
de liderar, ni de estar involucrados en la ministración de asuntos
espirituales, ni mucho menos en condiciones de ayudar a otros espiritualmente.
Lo único que pueden hacer realmente es testificar, estudiar y santificarse;
prepararse debidamente para cumplir las responsabilidades que le corresponden,
y para saber usar correctamente sus talentos y dones espirituales dentro del
Cuerpo de Cristo.
CUIDADOS Y MANTENIMIENTO
Después de la Liberación está el proceso de
Santificarse, o sea, todo lo que hay que hacer en Dios para mantenerse libre y
el alma protegida contra toda invasión de demonios y de pecado. Esto es tan
duro como la primera etapa, pues la persona es un soldado sin experiencia
sometido a difíciles disciplinas y grandes batallas y necesita aprender rápido
o le puede costar perder otra vez todo lo que ha logrado.
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